Alumnado del CEE de Panxón elabora e instala paneles informativos sobre la píllara de las dunas

El Ayuntamiento de Nigrán une fuerzas con el CEE de Panxón para proteger a la píllara de las dunas, especie en peligro de extinción que subsiste en Playa América. Así, desde ayer, esta zona dunar cuenta con cuatro paneles informativos específicos situados en los principales accesos al arenal y que informan mediante un enlace a un código QR desde cómo identificar a esta ave hasta los consejos para no perturbar su presencia. Absolutamente todo, desde el propio panel (construido a base de monopatines reciclados en su taller de carpintería y con un relieve de una píllara), hasta la información vinculada (traducida al gallego, castellano e inglés) fue elaborada por los 20 alumnos que conforman el Centro de Educación Especial de Panxón, dedicado a chavalada desde Primaria a ESO con trastornos graves de conducta procedentes de toda Galicia y que están aquí en régimen de internado.

“Es una suerte tener en Nigrán a este centro educativo único en Galicia porque son muy participativos y siempre tienen propuestas de mejora de nuestro entorno, por iniciativas de este tipo llevaron el ‘Premio Nigrán’ al mérito educativo en el 2018”, explica el alcalde, Juan González, quien acudió a la colocación de las señales acompañado de la edil de Educación, Estela Pérez, y de la de Juventud, Cristina Dosil.

“El proyecto nace después de que el año pasado la chavalada recibiera formación al respecto de la píllara dentro del Plan Proyecta ‘Naturézate’. De ahí surgió esta idea”, explican desde el CEE de Panxón, donde ya están trabajando con el alumnado en la siguiente fase, que es identificar aquellos colegios de Galicia situados cerca de una zona dunar protegida por tener presencia de esta pequeña ave. “Queremos ofrecerle a todos estos centros la posibilidad de que les enviemos un kit informativo elaborado por nosotros para que ellos las coloquen en sus áreas y así expandir el conocimiento sobre esta especie y su protección y elaborar un mapa”, explican.

Entre los consejos que recopilaron para proteger la píllara figuran no llevar a animales sueltos, caminar por las zonas delimitadas para eso, no dejar basura en la playa ni llevar conchas o palos… Y para quien no la conozca todavía, incorporan un dibujo y una breve descripción: “color castaño, frente oscura y capacete enrojecido y tiene el pico negro y fino”.

“Trabajaron todos juntos en este proyecto, sin importar la edad, se adaptó la tarea a cada uno de ellos y lo cierto es que les resultó muy motivador porque al final, cuando hacen algo que estará expuesto a la ciudadanía, son más responsables y perfeccionistas, saben que van a ser evaluados y quieren que quede bien”, explican.