La portavoz municipal del PP de Gondomar, Paula Bouzós, valoró este martes el conflicto surgido en la parroquia de Borreiros como consecuencia del abandono en materia de seguridad vial al que están sometidos los vecinos por parte del Ayuntamiento y retó al alcalde, Francisco Ferreira, a presentar su dimisión en caso de que vuelva a incumplir su palabra y la obra de las aceras no se ejecuta antes de final de año.
La concejala popular lamentó que este malestar vecinal lleve años sobre la mesa sin que el gobierno socialista “muestre el más mínimo interés en resolverlo y no le dé solución”, ya que recordó que los vecinos afectados ya se manifestaron y emprendieron una recogida de firmas sin que fueran atendidos por el Ayuntamiento.
En esta línea, recordó que la Asociación de Veciños San Martiño de Borreiros convocó el pasado mes de junio a un doble encuentro al gobierno local y a la oposición, “y los miembros del ejecutivo no comparecieron y dieron un triste plantón demostrando que no le importa ni la gente, ni las parroquias ni Gondomar en general”.
Además, en el pleno del mes siguiente el PP local presentó dos preguntas en pleno sobre esta cuestión y el gobierno municipal se limitó a responder que la construcción de aceras y otras medidas de seguridad vial en esta zona tan peligrosa está pendiente del desarrollo de un Plan Especial de Infraestructuras.
“Toda esta situación no nos cuadra porque, aparte del pasotismo de Ferreira con Borreiros, hace unos meses era necesario este plan y ahora resulta que la obra se va a hacer cuando autorice la Diputación tras la concesión de una ayuda de 60.000 euros y, según el propio alcalde, el citado proyecto especial llevaría años y habría que incluirlo en el PXOM. Es decir, incurre en graves contradicciones, porque dice una cosa y la contraria y nos da la sensación de que miente y solo está intentando quedar bien y lavar su imagen ante un asunto que se le complica cuando en realidad no quiere actuar en Borreiros”, indicó Bouzós.
La portavoz popular calificó de “aberrante” la situación en esta parroquia, ya que no hay ni aceras ni arcén y las cunetas, tras la limpieza emprendida por el Concello, tienen una profundidad de cerca de un metro, “por lo que los vecinos no pueden transitar o bien deben hacerlo por el medio de la carretera con el consiguiente riesgo de accidente”.
Ante esta situación, Paula Bouzós insistió en que el alcalde, tras 16 meses de mandato nefastos y un abandono absoluto de los vecinos, debe comenzar a hacer su trabajo y lo retó a afirmar públicamente, para que se sepa que va a acometer la obra de verdad, que está dispuesto a dimitir en caso de que incumpla con Borreiros y con su intención de realizar esta actuación en el presente 2024.

