Un emotivo homenaje lleno de palabras de cariño para su protagonista, Hortensia Expósito, la Tena de Vilachán do Monte. Tomiño celebró este fin de semana su tradicional acto cívico del Alivio en una Praza do Seixo abarrotada de autoridades, familiares y vecinos y vecinas que quisieron arropar a esta tomiñesa que representa “a todas las mujeres del rural, esas que con su esfuerzo, en silencio y sin pedir nada a cambio, son la base de nuestras casas y el faro de las futuras generaciones. Mujeres que no salen en los libros de historia, pero sin las que la historia no sería posible”, como resaltó durante el acto la alcaldesa, Sandra González.
En su nombre, en el nombre de la constancia y de la sabiduría que se encuentra solo en el silencio del trabajo bien hecho, la regidora deseó que “el ejemplo de Tena y de tantas otras mujeres anónimas del rural nos siga inspirando. Que cada una de nosotras, desde nuestro lugar, sigamos luchando por lo nuestro y por aquello en lo que creemos, con el mismo esfuerzo y dedicación que ellas mostraron. Y que nunca olvidemos en Tomiño el papel fundamental que estas mujeres, madres y abuelas, jugaron en nuestra historia”.
“Gracias Tena, y gracias a todas las mujeres que, como tú, sostienen la vida con manos invisibles, pero firmes. El camino que vosotras recorristeis es el mayor de nuestros legados y lo que nos anima a continuar hacia el horizonte”, alabó la regidora.
Emocionada por la loanza de su vida hecha durante el acto y el cariño transmitido en las palabras de la regidora y del propio presentador de la ceremonia, Suso Pando, en su intervención, Hortensia Expósito, la Tena, lanzó unas palabras de reconocimiento a todas las personas que la acompañaron a lo largo de su vida. Nacida en el tiempo de guerra en Vilachán do Monte, sus ojos fueron testigo de cómo las generaciones más jóvenes salían maleta en mano camino de las Américas en la búsqueda de un futuro mejor, hombres que marchaban para no regresar mientras que las mujeres quedaban en la tierra destinadas a servir en casas ajenas y cuidar los hijos de otros por un jornal.
Toda una vida de trabajo, sacrificio y esfuerzo permanente por su familia, pero también por el bien común. Porque fue Tena junto con las mujeres de la época las que tronzaron con cortafuegos, de arriba a abajo, las plantaciones de pinos de la Forestal; ellas las que hicieron kilómetros de riegos de las traídas desde el naciente cerca de Pinzás hasta las viviendas de Vilachán para que el agua llegara a las casas. Desde su humildad, la Tena siente que no hizo nada destacado, “solo lo que hicimos todas las mujeres en aquella época: trabajar duro y tirar adelante”.
Y hicieron mucho. “Las mujeres del rural mantienen hogares, sostienen familias, hacen evolucionar sociedad y pueblos. Son esas que aprendieron a aceptar la dureza de la tierra, pero también toda su generosidad. Y que nos dejaron en herencia algo que debemos reconocer como fundamental: la curiosidad, la voluntad de aprender, de crecer a través del conocimiento”, recalcó Sandra González.
En el multitudinario encuentro, la alcaldesa quiso agradecer también la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de Protección Civil de Tomiño por su trabajo para poder disfrutar de las Fiestas del Alivio; de la banda de la Agrupación Musical de Goián, que amenizó un año más el acto cívico; y, especialmente, de la Comisión de Fiestas, “hombres y mujeres que durante todo el año se esfuerzan para que podamos disfrutar de nuestras fiestas grandes. La coordinación y el buen entendimiento con ellos y ellas es fundamental para que todo salga lo mejor posible”.

