Las asambleas de personas trabajadoras de la concesionaria Autoestradas de Galicia rechazó por amplia mayoría el pasado miércoles la propuesta de convenio colectivo acercado por la empresa al considerarlo insuficiente, tal y como defendía la CIG al contrario que CCOO y UGT. En consecuencia, la central sindical le demanda a la dirección que convoque lo antes posible la parte social para continuar con las negociaciones.
Las provincias de Pontevedra y de A Coruña acogieron las asambleas en las que se analizó el contenido de la última oferta empresarial y se procedió a su votación. Del total de 62 integrantes del cuadro de personal con pleno derecho a voto, participaron en el proceso 52, de los/las que 37 rechazaron la propuesta y 14 optaron por aceptarla. También se contabilizó 1 voto en blanco.
El sentir mayoritario del personal de Autoestradas de Galicia coincidió con lo expresado por la CIG tras la última reunión de la mesa negociadora, en la que la dirección acercó una propuesta que para la central sindical sigue siendo insuficiente aunque mejora ligeramente la anterior. “Es una oferta pequeña desde el punto de vista económico; además, la revisión salarial es imprescindible para garantizar un mínimo de dignidad en las condiciones laborales, ya que las actuales son muy precarias”. A pesar de esto, CCOO y UGT habían decidido aceptar la oferta de la empresa.
Precisamente para denunciar la precariedad que padecen y reclamar un convenio digno un grupo de personas trabajadoras de Autoestradas de Galicia llevó a cabo varias movilizaciones convocados/as por la CIG para denunciar que “los salarios son muy bajos, y el personal desarrolla su trabajo en turno de día, tarde y noche y cualquier día de la semana; y sufre un elevado nivel de estrés, dado el tráfico que circula por la autopista, además de tener que hacer uso de su coche particular”.
Mientras, la empresa registra beneficios año tras año. “Se trata de una compañía saneada que presta un servicio esencial para la movilidad, pero las personas trabajadoras cada vez cobramos menos y tenemos unas peores condiciones laborales”.
La CIG critica que, a pesar de esto, la Xunta de Galicia se desentiende de la situación. “Ni están ni se les espera, prefieren que las empresas ganen dinero a que el servicio sea de calidad, ya que no puede prestarse un servicio de calidad con personas trabajadoras mal pagadas y en condiciones precarias”.

