Manifesto Miñor viene demandando, desde hace muchos años, una gestión pública de los servicios municipales: agua, saneamiento, recogida de RSU, punto limpio, etc. “A pesar de nuestra insistencia en reiteradas ocasiones, el señor Alcalde nunca quiso valorar siquiera la posibilidad de remunicipalizar los servicios públicos. Bien al contrario, el Sr. Ferreira y su gobierno, que presume de socialista, prefieren formar parte del exclusivo club de los privatizadores convencidos: el contrato de la basura fue adjudicado a FCC con unos resultados bastante cuestionables, pues la recogida de RSU funciona peor que nunca, tal y como denunciamos en numerosas ocasiones desde nuestro grupo, y el punto limpio de Gondomar tiene una actividad muy dudosa. Ahora, es el momento de la reprivatización del agua pública y del saneamiento, ya que el contrato con Espina y Delfín lleva 4 años prorrogado”, lamenta Antonio Araújo.
“A pesar de que la propia ONU recomienda la gestión pública del agua, pues en la última Conferencia de la ONU sobra el agua, celebrada en New York el pasado año, se elaboró un plan con 689 compromisos entre los cuales figura la gestión pública, vecinal o comunitaria del agua, el señor Ferreira se negó siempre a incluir un estudio de viabilidad del servicio independiente y que valorara la posibilidad de remunicipalización. Desde Manifiesto Miñor, consideramos que empeñarse en la privatización de un bien público y escaso como es el agua para que las grandes corporaciones trasnacionales o empresas intervenidas por diferentes fondos buitres con sedes en paraísos fiscales hagan negocio con lo que es de todos, además de mostrar una gravísima falta de ética y ser moralmente reprobable, es impropio de una Administración Local, pues se niega la posibilidad a valorar la viabilidad real de una gestión pública del agua tanto al conjunto de los vecinos como a los grupos de la oposición. Hay que tener en cuenta, además, que toda privatización provoca desigualdades en la medida en que permite un gasto abundante de quien pueda pagarlo mientras que limita su uso a quien no tenga recursos. El agua no puede ser un negocio y un gobierno socialista, como presume don Paco Ferreira, debería garantizar la igualdad en los servicios básicos”, añade Araújo.
“Por tanto, desde Manifesto Miñor siempre estuvimos abiertos a llegar a un acuerdo con el gobierno sobre el estudio de viabilidad del servicio del agua pública, siempre y cuando se hiciera a través de una entidad independiente (universidad pública u otros organismos similares) y se contemplara la posibilidad de remunicipalización del servicio, pues entendemos que es un ejercicio democrático de transparencia propio de un gobierno progresista y socialista. El desenlace de esta historia es conocido por todo Gondomar: aprovechando un acto rayando en el transfuguismo de un concejal del PP consiguió aprobar con el voto de calidad del Alcalde el estudio de viabilidad, hecho en febrero de 2024 y que, seis meses después, ya está desactualizado ya que está huérfano de cualquier consideración económica real y de futuro teniendo en cuenta la duración de la concesión, como, por ejemplo, los convenios colectivos, las subidas del IPC, electricidad, etc.”, concluye Araújo.
En consecuencia, Manifesto Miñor presenta una alegación al estudio de viabilidad encargado por el alcalde, Paco Ferreira, con la finalidad de que se realice un nuevo estudio en el que se valore la posibilidad de remunicipalización del servicio del agua y saneamiento en el Ayuntamiento de Gondomar. “De lo contrario, vamos a tener privatizada el agua para siempre jamás y la gestión (incluidas las tasas y precios públicos del servicio) quedará al juicio de la empresa privada que consiga la concesión”.

