Trabajadoras y trabajadores de Mercadona, acompañados por la CIG-Servizos, se concentraron esta mañana delante del supermercado que la cadena tiene en Porto do Molle, Nigrán, para denunciar las faltas de respeto, gritos, insultos, persecuciones y aislamiento que sufre el personal día a día.
Según explica Verónica Pérez Rodríguez, secretaria de la sección sindical de la CIG en la empresa y delegada del Comité provincial, desde febrero de este año vienen solicitando a Mercadona una reunión para tratar de resolver esta problemática. Una demanda ante la que la empresa “mira para otro lado y no pone medios para corregirlo”.
Afirma que esta situación “es un secreto a voces” y que este es el día a día en los centros de trabajo “donde la situación de abusos y gritos se normaliza, donde la coacción y la amenaza prima por encima de una relación laboral sana”.
La delegada de la CIG denuncia que las coordinadoras y coordinadores utilizan “para hacer valer su posición” la pregunta de “por dónde quieres ir, si por modelo o por convenio” y que “ejercen su poder para humillar públicamente al personal delante de las y de los compañeros e incluso delante de la clientela”. Un trato que la CIG-Servizos califica de “vejatorio” y “constante” por parte de la gerencia y de las personas encargadas al conjunto del cuadro de personal.
A este respecto, la CIG-Servizos explica que el “modelo” son los métodos con los que la empresa regula la forma de hacer las cosas en los centros de trabajo que “a veces, es incluso contrario al convenio”.
Presión a las trabajadoras de baja
Esta situación se ve agravada hacia las personas que están en IT, que reciben de forma constante “llamadas y mensajes de WhatsApp por parte de la máxima responsable de este centro día sí y día también”.
En este sentido, la CIG-Servizos destaca que cuando una persona causa baja por IT, recibe de forma inmediata una llamada de la responsable acusando a la trabajadora de “dejarla tirada” o “tú sabrás cuánto estás de baja”. En esos “mensajes insistentes”, la encargada del centro de trabajo, “procura recibir información sobre tratamientos médicos, fechas de pruebas o citas médicas, causando una mayor presión a las personas trabajadoras enfermas”.
A esta forma de actuar por parte de la coordinadora del centro ante las personas enfermas y en IT, la CIG añade el acoso que realiza la médica de la empresa “llamando periódicamente a las trabajadoras y trabajadores en IT, solicitando copias de informes médicos del SERGAS, días y horarios de citas o pruebas”.
Campaña de movilizaciones
Esta movilización se incluye, además, en la campaña que la CIG-Servizos está desarrollando bajo el lema “Un secreto a voces!”, porque esta situación no es aislada en la empresa de Juan Roig.
Por eso la CIG como sindicato más votado en la provincia de Pontevedra, advierte que continuará denunciando dentro y fuera de la empresa este tipo de prácticas, prestando asesoramiento a las personas trabajadoras y realizando el trabajo sindical pertinente para combatir estos abusos. “Un trabajo en el día a día, con un único objetivo: hacer que Mercadona deje de acosar a las personas trabajadoras y sea un lugar seguro donde trabajar”, concluye.

