El Ayuntamiento de Nigrán festejó este lunes el segundo aniversario de su huerto urbano comunitario situado en A Ramallosa, en la Plaza Carlos Casares (al lado del aparcamiento municipal) con una merendola de sus usuarios a base de comida hecha con la cosecha (desde paté de alubias a hamburguesas veganas). Próximamente cumplirá también dos el del parque Vázquez Grela, en el centro de Nigrán. Ambos son municipales y funcionan bajo la coordinación de la cooperativa local SomosTerra (contratada también por el Ayuntamiento para dirigir los cultivos en los centros escolares de Nigrán). Gracias a ambas iniciativas, actualmente cerca de 40 personas de los entornos más urbanos del municipio cultivan y cosechan sus propios frutos (quedan plazas disponibles para vecinos que se quieran sumar). Su funcionamiento es mediante el trabajo en equipo y de manera colaborativa con talleres semanales (las tardes de los miércoles en Nigrán y los lunes en A Ramallosa).
“Queremos promover el autocultivo en entornos donde difícilmente los vecinos disponen de terreno y, a través de esto, fomentar hábitos saludables y potenciar la sensibilidad ambiental, la socialización y el espíritu colaborativo. Supone un ahorro en los bolsillos de los usuarios y una apuesta por la sostenibilidad”, explica el alcalde, Juan González.
“Son puntos de encuentro en el que, además, aprenden sobre restauración y recuperación de suelos, cultivo ecológico, asociaciones de cultivos, compostaje y sostenibilidad… En Nigrán empezamos de cero, delimitando y preparando entre todos el terreno; en A Ramallosa fue diferente porque trabajamos en grandes maceteros con sustrato ya preparado”, explican Raquel Gómez y Diana Muñoz desde Somos Terra. En ambos el resultado es espectacular, habiendo producido pimientos, tomates, berenjenas, cabaciños, judías, boniatos, fresas, sandías… En las próximas semanas comenzarán a sembrar calabazas y a recoger los primeros arándanos cultivados en A Ramallosa.
El sistema diseñado para el Ayuntamiento por Somos Terra implica que todos los usuarios realizan los trabajos conjuntamente por el bien común, distribuyéndose a posteriori la cosecha de manera equitativa entre todos. Para ello, se establece un calendario de tareas que los inscritos deben seguir y semanalmente se realizan talleres específicos sobre determinados temas hortícolas (compostaje, riego, especies aromáticas, huertos verticales…) además de contar con asesoramiento presencial.
“La zona verde de la Plaza Carlos Casares de A Ramallosa, que no se empleaba para nada y pasaba totalmente desapercibida, se transformó en un punto de encuentro donde florecen los mejores valores y de los que como gobierno nos sentimos más orgullosos de promover. Esta misma filosofía se aplicó al parque Vázquez Grela de Nigrán, desconocido para una buena parte de los vecinos y que cada vez gana más usuarios”, explica el alcalde.

