Después de que el contrato de la actual adjudicataria finalizara hace años y prestándose los últimos tres en precario después de que se cumpliera hasta su prórroga obligatoria, el pleno de Nigrán aprobó abrir una nueva adjudicación del servicio y los pliegos por los que habrá de regirse. El BNG expresó su incredulidad ante la demora inexplicable de la nueva contratación, que ha causado graves perjuicios a los trabajadores de la empresa adjudicataria, que vieron paralizada la aplicación de su convenio, y también a los vecinos en general por la falta de inversiones y adecuación de la recogida de residuos y limpieza de vías y playas a las necesidades actuales.
“En este sentido siempre manifestamos nuestra disposición a solucionar lo antes posible el problema, pero no a costa de realizar un concurso que no contemple los mínimos deberes que la legislación impone en materia de recogida separada de los residuos. Así la nueva contratación solo establece la recogida separada de la fracción orgánica para los productores no domésticos, pero no para el conjunto de la población, cuando es exigible desde el año 2022. Incluso en los pliegos aprobados se retira la posibilidad de extenderla a los productores domésticos si así lo considera oportuno el Ayuntamiento, circunstancia que sí contemplaba la redacción inicial y fue eliminada”, advierte Xavier Rodríguez.
“Tampoco establece la recogida separada de los residuos textiles, aceites de cocina usados, residuos domésticos peligrosos y los voluminosos, que será obligatoria desde finales de este mismo año. Es inconcebible que unos pliegos para un contrato de 10 años no recojan los deberes ya establecidos y conocidos en el presente. Su futura inclusión exigirá una nueva contratación o modificación del contrato, con el correspondiente incremento del precio a pagar por el Ayuntamiento. Inexplicable, salvo que sea esto último precisamente lo que se pretende”, añade el portavoz nacionalista.
Estos importantes defectos, así como el hecho de que el gobierno municipal no analizara cuando menos la posibilidad de la opción de la prestación directa del servicio, como tiene el vecino Ayuntamiento de Baiona, por ejemplo, motivaron que el BNG no avalara la apertura de esta licitación pese a la indudable necesidad, de una nueva contratación.

