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Nigrán estrena un programa pionero para introducir shiitakes y robles en el futuro parque forestal

Los niños de Camos y Chandebrito serán protagonistas en el desarrollo del corazón del parque forestal “Os Matos-Río Táboas”. Con este objetivo, el Ayuntamiento de Nigrán inició, a través de su brigada medioambiental y del programa de huertas escolares municipales contratado a “Somos Terra”, una iniciativa escolar pionera que involucra al alumnado de 5º de Primaria del CEIP da Cruz y Colegio Estudio (los dos únicos centros situados en las parroquias que abarca este terreno). Concretamente, sembrarán bellotas para suministrarlo de robles y experimentarán la inoculación de shiitakes en eucaliptos. Los resultados serán trasladados a 1.000 m² situados al lado de un mirador en la intersección con Chandebrito en el que, precisamente, el mes que viene el Ayuntamiento plantará 700 árboles autóctonos adquiridos por importe de 8.000 € (alcornoques, abelleiras, abedules, robles y castaños). “Se trata de vincular afectivamente a la chavalada con su entorno al tiempo que adquieren valores y conocimientos muy necesarios. Ellos son el verdadero futuro del parque, los que velarán por su bienestar y lo defenderán cuando los adultos de hoy ya no estemos aquí y los que lo disfrutarán en su máximo esplendor”, explica el alcalde, Juan González.

La iniciativa del Ayuntamiento, que se desarrollará durante todo el año, comenzó ayer en ambos colegios sembrando 40 bellotas procedentes del Aloia en macetas de tetrabriks. La propia brigada forestal asesoró a la chavalada directamente con estos trabajos y, durante el curso, “Somos Terra” les enseñará a cuidarlos para, en julio, trasladarlos al vivero del parque forestal, que se situará muy cerca del “Bosque de la Memoria”, en Chandebrito. “El objetivo es mantener siempre un vivero para el parque para emplear plantas pequeñas en zonas de pendiente o muy pedregosas, donde no se pueden plantar árboles ya de gran porte”, explica Carla Pérez, ingeniera forestal jefa de la Brigada. A mayores, el alumnado aprendió también a inocular troncos de eucaliptos para que produzcan shiitakes, de momento lo hicieron en troncos que se quedarán en el colegio pero el fin es que puedan emplear esos conocimientos para, a partir de febrero, inocular directamente sobre los tocones de eucaliptos del parque forestal. “Esa es la novedad con la que se está experimentando, el de hacerlo directamente sobre los eucaliptos cortados porque, además de producir setas, mataría completamente esta especie invasora que queremos erradicar”, explica Carla, quien avanza que el resultado será evaluable en los meses de septiembre y octubre, cuando se aprecie la producción.

Parque Forestal

Este espacio natural, vertebrado por el bosque del río Táboas, se sitúa en 42 hectáreas (420.000 m²) de terreno totalmente calcinadas en los incendios de 2017, 30 de ellas pertenecen a la Comunidad de Montes de Camos (parcelas de Castelo y As Chans) y 12 a la de Chandebrito (As Rozadas) y fueron cedidas al consistorio con este fin. El objetivo de las tres entidades es crear un espacio de recreo libre y público, con valores naturales, culturales y paisajísticos únicos que serán recuperados, conservados y promocionados, además de servir de barrera protectora frente al fuego. La inversión total del Ayuntamiento será de 400.000 € y los trabajos los lleva adelante su propia Brigada Medioambiental bajo la dirección técnica de “Landra”. “Después de los incendios, tanto desde el Ayuntamiento como desde las dos comunidades, quisimos poner en valor este espacio y darle una función social; además, servirá de protección frente al fuego para los núcleos de población más próximos”, resume el regidor, Juan González. El proyecto contempla en una primera fase la erradicación completa de las especies invasoras (fundamentalmente eucaliptos y acacias) y la realización de plantaciones autóctonas y, en una segunda fase, la creación de espacios públicos, restauración de un molino de agua, puesta en valor de los petroglifos…

El grave incendio de 2017 asoló todo este terreno, tanto la masa arbolada de eucaliptos con aprovechamiento maderero como el bosque autóctono de ribera y las plantaciones de coníferas y frondosas. Actualmente el terreno presenta un regenerado natural de pinos, eucaliptos, robles y castaños. El objetivo es que, gracias a la intervención humana, se recupere el bosque autóctono gallego propio de este bosque, con un inmenso atractivo por la gran variedad y biodiversidad de especies vegetales y animales que lo forman. Así, todos los trabajos irían destinados a restaurar la cubierta arbórea a mantener solo su microclima húmedo. El parque forestal contempla medidas naturales de prevención y defensa contra los incendios (fajas de gestión de la biomasa); de puesta en valor de los elementos patrimoniales y culturales (protección de los yacimientos, fundamentalmente petroglifos; o restauración del conocido como “Molino del medio de Táboas”); medidas de puesta en valor de los elementos sociales y de uso público contemplando la accesibilidad para todos (creación de un área recreativa en O Serradouro y As Rozadas, la primera de ellas incluye zona de aparcamiento); acondicionamiento del mirador de O Castelo o creación de una ruta de subida al mismo; medidas de señalización, promoción e interpretación de los valores del parque forestal (paneles, pictogramas, señalizaciones, códigos QR…).