Un grupo de vecinos del barrio de Bouzavella en Panxón se concentraron este viernes para reclamar una zona segura para los peatones en la vía. Durante más de 10 años han solicitado al Concello de Nigrán medidas de seguridad que afectan tanto a vecinos como usuarios (viandantes y conductores). “De hecho, usuarios no residentes en Bouzavella, que se ven involucrados en los atascos, coinciden en la peligrosidad de que coches y viandantes coincidan en el mismo espacio sin una zona segura para estos últimos. Se trata de seguridad. Cuando simplemente salir a tirar la basura se convierte en un deporte de alto riesgo, es que la cosa es seria”, apuntan los vecinos.
“Los vecinos y vecinas, sin ningún partido político detrás, solo vecinos, siempre han ido al Concello a pedir seguridad para los peatones y que se solucione el problema de tráfico según los criterios técnicos correspondientes (vías y obras, Policía Local, Guardia Civil, etc). Bouzavella es un barrio tranquilo en el que los vecinos no están enfrentados, como quieren hacer creer los políticos en los medios de comunicación. Con sus diferencias de opiniones como es normal en la vida, pero no enfrentados ni en guerra como ya se ha escuchado en otros medios”, aclaran.
Los vecinos y vecinas de la calle Bouzavella adelantan además que seguirán concentrándose hasta que se tomen las correspondientes medidas de seguridad para los peatones. “Creemos que después de 10 años de reuniones con el Concello fueron más que suficientes para tomar alguna medida de seguridad. Se han hecho carriles peatonales en otros caminos pero en Bouzavella no, por ejemplo la subida del colegio de Panxón o entrando por la farmacia de Priegue”. Los vecinos y vecinas no pueden más con esta situación y piden el apoyo de vecinos y usuarios para que los apoyen en las consecutivas concentraciones que irán haciendo.
El Concello de Nigrán convocó el pasado 23 de noviembre una consulta popular para que los propios vecinos de Bouzavella decidieran el futuro de su calle. El resultado, muy ajustado, fue favorable a mantener la bidireccionalidad con 29 votos frente a los 24 que pedían cambiar a sentido único a partir del cruce de Gorféns. Estaban llamadas a votar 62 personas mayores de edad empadronadas en esta carretera, y participaron un 85,7%.
“Tomamos nota de la situación, prácticamente la mitad de los vecinos quieren una cosa y la otra mitad otra, por lo que esto nos reafirma en que no se puede tomar ninguna decisión radical ni inmediata, así que trabajaremos para humanizar esta calle respetando el resultado de las urnas”, explicaba por aquel entonces el alcalde, Juan González, quien apuesta por “estudiar medidas que otorguen mayor seguridad vial y deje de ser un mero lugar de atajo para vehículos entre Carretera por la Vía y Tomás Mirambell”.
Así, la estrechez de la calle, unido a aparcamientos indebidos, dificulta la maniobrabilidad e impide que en muchos tramos se puedan cruzar simultáneamente dos vehículos, generando conflictos entre usuarios por las preferencias de paso, especialmente en verano, cuando son cientos de coches que atraviesan la calle para acceder a Patos, Madorra o Monteferro generando, en consecuencia, retenciones. “Antes de la consulta los propios vecinos de la zona nos decían que el sentir unánime era para un lado u otro, constatamos que no es así y que, realmente, sí hay unanimidad en que hay que mejorar la carretera”, consideraba González.

