En el Pleno del miércoles 13 de diciembre, el gobierno municipal de Gondomar llevó un punto sobre la firma de un convenio con la Xunta de Galicia para la compra del Café de Lis por un importe de 270.000 euros, en el centro de la Villa. Desde Manifesto Miñor, consideran que el incremento patrimonial de Gondomar no puede hipotecar el futuro del ayuntamiento. “A nuestro modo de ver, esta operación provoca un agravio comparativo con las parroquias, que ven como sus prioridades quedan sin atender por hacer una nueva inversión en la Villa. Por tanto, decidimos no apoyar la propuesta del señor Alcalde y votar en contra de la adquisición del Café de Lis”. Recuerdan además que hace dos años y medio (agosto de 2021), el Ayuntamiento de Gondomar adquirió la Casa Peralba por 400.000 euros, también con un préstamo sin intereses de 300.000 euros del Instituto Galego de Vivenda e Solo que hay que devolver en 8 años (a razón de 37.500 euros anuales). “Ahora bien, aparte de algunas actuaciones menores y el arboricidio perpetrado por don Paco Ferreira, Casa Peralba sigue sin actividad y, espera una rehabilitación integral, cayó el tejado del hórreo que está al lado de la construcción principal”.
En esta línea, hace falta tener en cuenta el estado en el que actualmente se encuentra el Café de Lis, pues como bien se advierte en el informe de los técnicos municipales, “en el expediente de adquisición del inmueble debe valorarse no solo el precio de adquisición sino una estimación del coste de rehabilitación y, sobre todo, del coste de mantenimiento, dado que la adquisición de patrimonio lleva consigo unos gastos inherentes propios al inmueble que deberán tenerse en cuenta a efectos de poder comprobar que dicha adquisición es viable económicamente y sostenible financieramente a lo largo del tiempo”. Para Manifesto Miñor, Gondomar no puede ser una agencia inmobiliaria, comprando sin criterio construcciones que luego están sin uso o que corren el riesgo de derrumbarse y que hipotecan durante tantos años al Ayuntamiento. “Aparte de los 37.500 euros anuales que ya pagamos por Casa Peralba, ahora hay que sumarle otros 33.750 del Café de Lis; es decir, que en los próximos 6 años vamos a pagar unos 70.000 euros anuales por dos construcciones a las que hay que añadirle los costes de rehabilitación que no estaban contemplados en las propuestas del señor Ferreira y que, en cualquier caso, van a endeudar aún más las arcas municipales”.
Por otra parte, desde Manifesto Miñor quieren denunciar que nuevamente las inversiones de este Gobierno municipal ignoran las demandas de las parroquias, que ven como sus necesidades más básicas no son atendidas. Por citar solo unas pocas: desarrollo de una red de saneamiento en todas las parroquias (y servicio de vaciamiento de fosas sépticas), arreglo de caminos, aceras en la parroquia de Borreiros, comedor en todas las aulas del CRA Antía Cal (inversión que Ferreira anunció en campaña electoral), aulas matinales y conserjes en los colegios del Ayuntamiento, banco de alimentos y atención de las familias en situación de emergencia social, refuerzo del CIM… “Gondomar somos 10 parroquias con mucho por hacer, aunque las prioridades del señor Ferreira y de su Gobierno van por otra vía”, concluyen.

