El Alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, lamenta que la Xunta, a través del organismo de Augas de Galicia, “presuma” de actuaciones que no realizó y que falte a la verdad. “Esta semana, la Xunta de Galicia sorprendía con la publicación de una nota de prensa en la que informaba de haber solventado un problema de filtraciones en el saneamiento en Piquetes, en la parroquia de Mañufe, que estaba provocando un vertido de aguas residuales al arroyo del mismo nombre”.
A este respecto, desde el Ayuntamiento aclaran que, en el pasado mes de abril tuvieron conocimiento de la existencia de un vertido al saneamiento, en la zona de Piquetes y “debido al mal estado de la construcción de la red en tiempo del PP (cuando para ellos hacer saneamiento era tirar un tubo delante de otro por las fincas sin ningún control o rigor)”, concediendo 1 mes de plazo al ayuntamiento para realizar las actuaciones necesarias que lo liquidaran, “tiempo muy reducido para contratar los trabajos a una empresa especializada dadas las dificultades técnicas de los mismos”. A pesar de que el Ayuntamiento pidió una prórroga a Augas de Galicia, este organismo la denegó y “lejos de colaborar con la administración municipal, la sancionó con 2.400 euros”.
“Parece que la Xunta no tiene la intención de trabajar de forma coordinada y colaborativa para mejorar servicios e infraestructuras en nuestro municipio, adoptando medidas que parecen más de persecución que de control y colaboración”, comenta el Alcalde. “Afortunadamente podemos afirmar que a fecha de hoy, y como bien informan los técnicos de la Xunta de Galicia, el problema ya está solventado, gracias a los trabajos realizados a cargo del Ayuntamiento de Gondomar y que supusieron una inversión de casi 18.000 euros, un importante gasto para las arcas municipales a los que lamentablemente hay que sumar 2.400 euros de una sanción injustificada y que evidencia un afán confiscatorio de este organismo”.
“Pero lo más lamentable es tener que leer que la Xunta eliminó un vertido en Gondomar, cuando lo único que hizo, lejos de colaborar, fue sancionar al Ayuntamiento con un afán de recaudación y persecución, y que curiosamente a consecuencia de las cosas mal hechas del pasado por este organismo y por el Ayuntamiento, al instalar una red de tuberías de cemento y fibrocemento por las cuencas de los riachuelos y ríos, propiedades privadas y sin proyecto ni nada”, concluye el alcalde.

