“Sois todas un ejemplo para nosotros de emprendimiento, de desarrollo del medio rural, de resiliencia… El ejemplo de las mujeres que rompen ese techo de cristal de la sociedad machista en la que vivimos”. Con estas palabras, la alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, daba la bienvenida a las 15 emprendedoras que protagonizaron el III Foro de la Mujer Rural Gallega, un lugar de encuentro puesto en marcha por la Asociación de Desarrollo Galicia Sudoeste Eu Rural para dar voz al trabajo de todas esas mujeres que apostaron por formar parte del rural trabajando, viviendo y transformando el territorio.
Unas jornadas que llegan a su tercera edición con mucho esfuerzo para “visibilizar a nuestras mujeres, un sitio para que todas nos reconozcamos y veamos las maravillosas propuestas que muchas veces están ocultas en el rural”, explicó la presidenta de Eu Rural y alcaldesa de Tomiño, Sandra González. “Hoy volvemos a poner luz para descubrir historias de vida de mujeres, su capacidad de emprendimiento y la importancia de esa decisión de ponerle al rural cara de mujer y sacar adelante este territorio”, resaltó.
Este acto busca también mostrar las verdaderas protagonistas de la economía rural, ya que como recogía el manifiesto con el que se conmemora el Día Internacional de la Mujer Rural, en España más de 8 millones de mujeres viven y trabajan en zonas rurales en la agricultura, en la ganadería y en la transformación agroalimentaria, pero también en la artesanía, en el turismo, en la industria, en la educación, en el comercio…
Fernández Callís quiso agradecer a todas las mujeres participantes “vuestro trabajo con esos proyectos innovadores, apasionados, sensibles y sobre todo vuestro empuje, vuestra lucha por un rural en el que creemos y en el que es posible desarrollar nuestras vidas de manera profesional”. “Seguiremos luchando con inteligencia, con compromiso, con decisión y sin miedo para caminar hacia un futuro próximo en el rural en el que las diferencias de género no sean nunca más una realidad, sino un triste recuerdo del pasado. No queremos discriminación positiva, reclamamos la igualdad de oportunidades y que no se nos niegue lo que es nuestro por derecho”, destacó.
En total 15 mujeres emprendedoras dieron a conocer sus 13 proyectos, iniciativas que demuestran de nuevo que el rural ofrece mucho más que el sector primario. Así, en esta tercera edición compartieron sus experiencias y visibilizaron sus realidades Ana Álvarez, de Pescados Narcisa (A Guarda); Patricia Gómez, de Vouxers (Baiona), Teresa Covelo, de la casa nido “Caruxa de Lúa” (Fornelos de Montes); María Alonso Fajo, de Alimentación María (Gondomar); Carmen Soliño, de Muebles Soliño (Mos); Judit García, del centro de equitación “Llamas de Cea” (Nigrán); la percebeira Josefa Marino (Oia); Vanesa Casalmorto y Marisé Casalmorto, de Herboristería Dietsana (O Porriño); Ana Míguez, de “Héroes para la ciencia” (Pazos de Borbén); Merchi Alonso y Anuska Couñago, de Floristería AyM (Redondela); la arquitecta María Fandiño, de O Rosal; Kinga Maculewicz, de Kinga Trainer (Tomiño); y Ana María Alonso, de la tienda artesanal de artículos en piel Cabuxa, en Tui.
Eu Rural recogió la experiencia de todas estas mujeres y de sus proyectos de emprendimiento rural en piezas audiovisuales que ya están disponibles en la página web de la asociación.
Emprender hace más de 40 años
Un año más, el Foro reservó un espacio especial para el reconocimiento de mujeres que fueron, son y serán piezas fundamentales para el desarrollo del territorio. Este año el homenaje fue para la rosaleira Luisa Alonso, un ejemplo de emprendimiento femenino y de apuesta por el rural. Hace más de cuatro décadas puso en marcha Exclusivas Alonso, un comercio dedicado al mundo del campo “que vivió toda la transformación agraria en O Rosal hasta el día de hoy y que tuvo la capacidad de actualizarse y adaptarse a los tiempos”.
Un negocio “de mujeres”, como ella misma dice, al que le dieron el relevo generacional sus tres hijas y en el que la propia Luisa sigue visitando a menudo para seguir haciendo algo que le gusta: seguir en contacto con la clientela. Muy nerviosa, Luisa recibía de la mano de la alcaldesa Ánxela Fernández Callís una escultura de la artista búlgara afincada en Tomiño Liliya Pobornikova.
Comenzó vendiendo sacos pequeños de pienso y maíz “cuando no se veían negocios de mujeres” y poco a poco ella sola fue aprendiendo un negocio que creció hasta ser un referente en O Rosal. Por todo lo hecho, el foro quiso dar “las gracias a nuestras Luisas, las ancestras a las que le debemos todo, gracias por construir todas juntas nuestro presente”.


