El Bloque Nacionalista Galego votó en contra de la modificación del Plan estratégico de subvenciones del Ayuntamiento de Nigrán “por consagrar el reparto a dedo de la gran mayoría de las ayudas otorgadas”. Así, frente a tan sólo dos convocatorias públicas de subvenciones por un importe total de 90.000 euros, destinadas a sufragar obras en cementerios de titularidad privada y en captaciones de comunidades de aguas, hasta 18 entidades reciben directamente las ayudas que, discrecionalmente, decidió el gobierno municipal.
“En el BNG nos sentimos particularmente orgullosos de la convocatoria para mejorar las captaciones de las comunidades de usuarios de aguas, que son una realidad gracias a la exigencia del BNG, cuando Juan González no tenía mayoría absoluta, para que se introdujera una nueva línea en el Plan de subvenciones que le diera cobertura. Estas, junto con las destinadas a los cementerios, fueron las únicas para las que se aprobó su concesión bajo la modalidad de concurrencia competitiva, mientras las otras 18 lo son por concesión directa”, critica Xavier Rodríguez.
Para los nacionalistas la concesión directa debe ser una excepción y no la norma en el reparto de subvenciones. “Está justificada apenas en unos pocos casos en los que solo hay una entidad que realmente pueda realizar la actividad que se considera de interés, como puede ser la educación ambiental y la ayuda a las labores de coordinación de los varamientos de mamíferos marinos, o programas concretos llevados a cabo por una única entidad como el de “Vacaciones en Paz”, por el contrario nada justifica que las ayudas a las actividades de asociaciones asistenciales o a gastos de desplazamientos de clubes deportivos no pueda hacerse mediante la correspondiente convocatoria pública igual que los cementerios o comunidades de aguas”.
“La única justificación posible es eludir los procedimientos con valoraciones objetivas para distribuir graciosamente los fondos entre los administrados vendiendo los favores. En el BNG queremos dejar claro que no estamos en contra de la inmensa mayoría de las actividades subvencionadas, sí de que se haga un reparto arbitrario de las cantidades a percibir por cada uno”, concluye Xavier Rodríguez.

