El Ayuntamiento de Nigrán ofrece este jueves 30 de marzo el coloquio de Sohail Noori, presidente de la “Asociación para el Apoyo de la Comunidad Afgana en España” (ACAE), tras la proyección a las 20:30 horas en el Auditorio Municipal del filme “Las Golondrinas de Kabul” a cargo del cine-club Val Miñor Alice-Guy. Su experiencia como activista afgano en defensa de los derechos de las mujeres complementará la visión ofrecida por esta película de animación francesa, que narra el Kabul de 1998, una ciudad en ruinas ocupada por los Talibanes, donde una pareja de novios trata de sobrevivir día a día. “Es un lujo poder traer a Nigrán a Sohail Noori y que, en primera persona, nos narre sus vivencias como activista afgano en la defensa de los derechos de las mujeres y las consecuencias que eso le supuso”, considera el alcalde, Juan González, quien agradece la disposición inmediata de Sohail, residente en Vigo y recientemente elegido presidente de ACAE, entidad con una dirección paritaria entre hombres y mujeres y formada por 500 afganas en España (la mayoría de ellas repatriadas por el gobierno de Pedro Sánchez en el 2021 tras la llegada de los talibanes a Kabul).
Sohail y su familia no forman parte de los refugiados llegados a España en los aviones fletados por el gobierno español tras la ocupación talibán de Kabul (15 de agosto de 2021). Él solo voló hacia Uzbequistán 5 días antes. “Sabíamos que estaban a punto de llegar y el riesgo era extremo porque yo ya estaba muy señalado por haber sido colaborador estrecho de la presidencia, por mis actividades con la AECID (responsable del programa sobre igualdad de género durante años) y también por crear mi propia organización AWARDO, dedicada al empoderamiento de la mujer rural afgana”, indica Noori, quien tras un periplo de 4 meses entre Uzbequistán y Pakistán y alcanzar reunirse en este último país con su mujer y con sus 4 hijos al fin logró los visados y salvoconductos para entrar a España en enero de 2022 con la categoría de refugiados (más tarde, consiguió traer al padre y a la madre). Tras unos primeros meses acogido en Madrid finalmente fue trasladado a Vigo, formando parte de la media docena de familias en la misma situación que residen en Galicia (la mayoría en esta ciudad). “Fue un acierto no esperar a que llegaran los talibanes y salir antes porque vinieron a mi casa varias veces ya en sus primeras horas en la capital. Mi familia estuvo escondida por muchos lugares antes de lograr entrar en Pakistán”, explica Noori, quien vive con el “dolor y angustia” de tener aún parientes directos escondidos en su propio país.
“No tenía futuro en el Afganistán talibán. A mí seguramente me matarían o me prenderían y mis 3 hijas no podrían ir a la escuela, solo este hecho me produciría un dolor insoportable. Las noticias que recibo diariamente son angustiosas, la regresión sobre lo obtenido en los 20 años anteriores es absoluta”. Gracias a las nuevas tecnologías Noori mantiene un contacto muy estrecho con los allegados que permanecen en su país y los que tuvieron que huir, con los que se reunió recientemente en Madrid o en Vigo para festejar el año nuevo persa.
“La angustia y la tristeza de marchar y perder toda nuestra vida es inmensa, pero la verdad es que estamos felices en Vigo, la gente es muy abierta, fuimos muy bien acogidos. Los gallegos son muy hospitalarios y me siento muy integrado en el barrio. Mis 4 hijos van muy contentos al CEIP Ramón y Cajal-Picacho y aquí está el futuro de paz e igualdad que deseo para ellos”, finaliza Sohail.

