Usuarios de la piscina “toman” el consistorio de Nigrán

Las usuarias de la piscina mancomunada afectadas por la bajada de la temperatura del agua continúan presionando para que la Mancomunidad ceda a las peticiones de la concesionaria y de este modo el mercurio regrese a 28,5 grados. La última medida adoptada fue atrincherarse en el consistorio de Nigrán y aseguran que no abandonarán el edificio hasta que el presidente de turno y alcalde, Juan González, les entregue por escrito un documento con el compromiso en firme de que se adoptarán las medidas necesarias para que esto se cumpla. Ante la negativa del regidor organizaron grupos de relevos desde las 8:30 horas de ayer lunes asegurando que pasarían la noche en el interior del edificio municipal. Lo único que pudo asegurarles González, es que las negociaciones están en marcha y todo apunta que la empresa encargada de la gestión de las instalaciones mancomunadas, Serviocio, le ganará el pulso a la entidad, que finalmente acabará pasando por caja eximiéndoles del pago del canon anual correspondiente al 14% de la facturación.

La cantidad coincide casualmente con los 40.000 euros que la empresa exige como compensación por las pérdidas derivadas del covid y del incremento de la factura de la luz, pero para poder hacerlo deberán de realizar una modificación del contrato que además deberá de estar debidamente justificada. En la reunión celebrada el pasado miércoles entre portavoces y representantes de la empresa acordaron justificar las variaciones contractuales con el incremento derivado del aumento de la temperatura del mínimo exigido legalmente, 25 grados, a 28,5 y que para iniciar los trámites la Mancomunidad debería de enviarles un requerimiento ordenando la subida. El documento fue enviado este viernes sin embargo las versiones de una y otra parte no acaban de coincidir del todo, de ahí que los usuarios hayan decidido plantarse.

Desde que estalló “la crisis de la temperatura” en mayo, las manifestaciones se fueron repitiendo en diversas localizaciones como en plenos, a las puertas de las instalaciones de A Ramallosa, además de eventos como la inauguración del parque comercial Nasas. Las usuarias aseguran estar cansadas de mentiras y de que “se pasen la bola unos a otros”, mientras los días siguen pasando sin poder participar en sus actividades acuáticas, que además de beneficios terapéuticos también les aporta una vía de escape a sus rutinas. La guinda del pastel llegó en la sesión ordinaria de ayer lunes. Las respuestas a sus preguntas, dadas por el alcalde en el turno de ruegos, desbordaron el vaso de su paciencia y a la desesperada optaron por quedarse dentro del consistorio. González intentó convencerlas en varias ocasiones para que desistiesen de su empeño asegurando que la solución está encauzada, las afectadas por su parte no cedieron a sus peticiones y reiteraron que solo se irán del edificio con el documento en la mano.