Baiona ya baraja realizar cortes de agua si no llueve

La cuerda del suministro del embalse de Baíña que nutre a Baiona se sigue tensando y los niveles comienzan a ser preocupantes. Y es que los datos desvelados este lunes por Augas de Galicia sitúan su capacidad en un 29%, casi tres puntos menos que la semana pasada. Un punto a tener en cuenta es que las lluvias del pasado fin de semana no afectaron en nada al ritmo de descenso sino que más bien aumentó ligeramente respecto a la media registrada hace 15 días, pese a todo la merma porcentual sigue estando por debajo del 5% marcado en julio y agosto.

El alcalde Carlos Gómez explicó que la posibilidad de tener que restringir el suministro es algo que cada vez hay que tener más en cuenta, aunque confía en salvar la situación gracias al cambio de tiempo que podría llegar en pocos días. Las precipitaciones previstas a medio plazo por la Agencia Gallega de Meteorología apuntan a que agua comenzará a caer partir del próximo sábado y que la situación se mantendrá estable por lo menos hasta el jueves. Todo si no se producen cambios de última hora en los partes. El regidor viene de emitir un bando en el que se prohíbe el uso del agua para baldeo, riego, limpieza de vehículos, etc. y se ruega a todos los vecinos y vecinas el uso doméstico indispensable.

Una de las consecuencias más inmediatas derivadas de unos niveles tan bajos en el embalse tienen que ver con los parámetros calidad, porque a menos volumen los sedimentos aumentan en proporción empeorando los estándares brutos del recurso hídrico. Este contexto requiere una mayor eficiencia de los sistemas de depuración y potabilización para conseguir los mismos resultados que en una situación normal y no siempre se consiguen. Por ahora la situación apenas ha variado respecto a la de la semana pasada pero en caso de que la lluvia no solucione la falta de agua de Baíña el último cartucho pasará por hacer un trasvase desde Zamáns. Aquí la bajada de la capacidad no está siendo tan acusada, un 1,7% en la última semana, en parte por contar con un tamaño muchísimo mayor, pero de darse el caso arrastrarían también a Nigrán al ser su fuente principal de suministro con lo que cabe esperar que el descenso de las reservas podría llegar a duplicarse en este escenario.