Menela salta a las renovables con una planta solar en su tejado

O xerente de Menela, Jose Manuel Varela, e o seu director, Cipriano Jiménez, á esquerda e dereita, respectivamente.

Las constantes fluctuaciones al alza en el precio de la luz están poniendo contra las cuerdas a muchas entidades que se ven ahogadas por el gasto energético y muchas de ellas fijan la mirada en las placas fotovoltaicas como un plan b factible para conseguir un ahorro significativo en sus facturas por consumo. La Fundación Menela que atiende de manera especializada a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) desde el Centro Castro Navás en Priegue son un claro ejemplo de adaptación a este contexto, y hace poco menos de un mes pusieron en marcha un proyecto que ha convertido las cubiertas de sus edificios en una auténtica planta de producción eléctrica 100% renovable.

Un total de 78 paneles fotovoltaicos distribuidos a lo largo de 250 metros cuadrados les permitirá obtener unos ahorros del 40% anuales o lo que es lo mismo, al menos 4.000 euros respecto a la modalidad tradicional, pero lo más llamativo de esta iniciativa es su plan de financiación. Y es que no han tenido que adelantar ni un solo euro para su instalación. La energética gallega E.nova Enerxía se encargó de todos los estudios previos antes de su materialización, de todos los elementos necesarios y de la mano de obra. A cambio, esta entidad se compromete a comprarle a la empresa la energía producida a un precio fijo muy inferior al de mercado, cuyo valor medio en la jornada del lunes estaba fijado en 0,35 euros KW, lo que supone un ahorro de en torno al 77%. Este régimen se conoce como “PPA On-Site” (acuerdo de compra de energía en el sitio) y que además permite que la fundación pueda optar a hacerse con su propiedad una vez finalice el periodo contractual acordado.

Jose Manuel Varela, director gerente de Fundación Menela, explicó que esta propuesta, aunque está contemplada dentro del Plan Estratégico de Producción de consumo propio obtenido a partir de fuentes limpias, surgió por casualidad tras la primera toma de contacto con la energética y, animados por la propuesta bonificada a su vez por el apoyo de la Axencia Instituto Enerxético de Galicia (Inega) a través del Fondo Europeo de Desarrollo Rexional (Feder), llegaron a un acuerdo. Asimismo, el pacto acordado les permite sacar al mercado los excedentes de electricidad obtenidos a determinadas horas del día, algo que también contribuye a un mayor ahorro.