Los ayuntamientos que se abastecen de Eiras piden medidas a la Xunta para solucionar el problema del agua

Abel Caballero celebró este martes una reunión con los ayuntamientos del área que se abastecen de la presa de Eiras, en la que participaron las alcaldesas de Redondela, Digna Rivas; de Cangas, Victoria Puertas; de Moaña, Leticia Santos y de Salceda de Caselas, Verónica Tourón; el alcalde de Gondomar, Francisco Ferreira; el alcalde accidental de Porriño, Camilo Augusto Martínez; y la concejala Urbanismo y Medio Ambiente de O Porriño, Antía Carrera.

Para el alcalde vigués, la Xunta de Galicia está dando una doble desatención en esta área: no invierte en la renovación de redes de abastecimiento de agua de los municipios y no proporciona agua en alta. “Una actitud negligente de la Xunta de Galicia contra estos ayuntamientos”.

Tal y como expuso en la rueda de prensa posterior al encuentro, los alcaldes acordaron una propuesta “casi unánime de que la Xunta de Galicia debe actuar para resolver la parte de su competencia del abastecimiento del agua de esta zona del Gran Vigo y no lo está haciendo”. Apuntó la puesta en común de las medidas de ahorro implantadas en los diferentes municipios que confirman que “la acción municipal es una realidad; estamos tomando decisiones” y trasladó que algunos regidores manifestaron que la ausencia de inversión de la Xunta en las redes de abastecimiento impide su renovación habiendo fugas muy importantes que puede suponer hasta un 30% de pérdida de agua y ante las que los ayuntamientos no tienen recursos suficientes.

Abel Caballero le trasladó a los regidores que en la reunión celebrada hace 9 años (en 2011) con el conselleiro Agustín Hernández, la Xunta de Galicia se comprometió a hacer un trasvase del río Verdugo al Oitavén e “incluso mostró un dibujo pero era mentira. No hicieron nada”. En 2017 Vigo propuso una toma de emergencia y la Xunta accedió con el compromiso de pagarla Vigo “y no la hicieron”. Además, puso en valor las humanizaciones iniciadas hace 14 años, que permitieron la renovación de más de la mitad de la red de distribución de la ciudad, con detectores de presión que avisan de las fugas. Medidas con las que sitúa a Vigo como “el ayuntamiento de España con menos fugas”; una inversión que no tienen capacidad de asumir todos los municipios.

Medidas de ahorro

En lo tocante a las medidas de ahorro implantadas en la ciudad, recordó la supresión de baldeos desde primeros de julio, las campañas en medios sobre consumo responsable de agua, la rebaja de la captación de agua de Zamáns, la revisión de todas las fuentes públicas de traída, la prohibición del llenado de piscinas desde el mes de agosto, en el que también se redujo más el tiempo de ducha y pies de las playas, los riegos al mínimo y en el que se enviaron cartas a los grandes consumidores promoviendo el ahorro.

El alcalde vigués destacó la importancia de la obra que se acomete en la nueva potabilizadora, con una inversión de 23 millones de euros, que servirá para Cangas, Moaña, Redondela y Mos para lo cual pidieron ayuda a la Xunta de Galicia que “ni siquiera contestó a la propuesta que le hicimos”, por lo que Vigo inició las gestiones a principios de 2020. Con todo criticó el retraso de 16 meses en la gestión autonómica relatando los pasos del procedimiento administrativo: desde el 20 de marzo de 2020 que el Ayuntamiento envió a la Xunta el proyecto de construcción de la ETAP, tardaron tres meses en responder y requirió documentación municipal, dejaron pasar cuatro meses y volvieron a pedir documentación, que enviamos en 11 días; dejaron pasar cuatro meses y requirieron de nuevo documentación, que remitimos en 17 días, dejaron pasar 3 meses más y volvieron a pedir documentos, que mandamos en 12 días y hasta tres meses después no dieron la autorización. 16 meses cuando es un trámite que puede hacerse en 3-4 meses, censuró. “Sin esta actitud negligente tendríamos la potabilizadora en funcionamiento; no pagan y no nos la dejan hacer en tiempo y forma. La retrasaron un año. La retrasaron adrede”.

En cambio, esgrime el regidor, la Xunta de Galicia sí invierte en otros ayuntamientos, citando a Ames y Brión con una inversión de 8 millones de euros, Cabana de Bergantiños (1,2 millones), Teo (1 millón euros) o Bóveda (657.000 euros).

Sobre la carta remitida este lunes al Ayuntamiento por la conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, Caballero rechazó que incluya “una mentira tras otra”, citando como ejemplo la competencia sobre el abastecimiento. La carta deriva la responsabilidad en los municipios mientras el Artículo 27-12 del Estatuto de Autonomía de Galicia recoge que los Aprovechamientos hidráulicos, canales y regadíos cuando las aguas discurran íntegramente dentro del territorio de la Comunidad… “Como van a tener el deber los ayuntamientos del abastecimiento en alta si muchas veces se hace en otro ayuntamiento a cuarenta kilómetros de distancia?”, se preguntó el regidor, explicando que la competencia municipal es distribuirla en el término municipal siendo la Xunta responsable de aprovisionar agua en alta, llevándola desde el lugar de captación hasta la potabilizadora del ayuntamiento que sea.

En cuanto a la presa de Eiras, Abel Caballero aclara que Vigo gestiona la presa “porque es nuestra, porque la pagamos, el problema es que no es suficiente y es la Xunta quien debe proporcionar esa agua a mayores”. En la misiva, la conselleira acusa a Vigo de no disponer de un plan hidrológico; otra falsedad ya que, tal y como apunta el alcalde, fecha del año 2011 y ahora debe ser adaptado al Plan autonómico, que viene de ser publicado en julio de este mismo año.

Por último, el alcalde olívico acusa a la Xunta de “actitud negligente” dado que no envía agua a los ayuntamientos como es su deber sino que tampoco acepta las propuestas incluidas en el estudio de alternativas al abastecimiento de agua hecho entre el Ministerio, la Xunta y el Ayuntamiento de Vigo; “ahora se desmarca y no quiere porque eso va a resolver el problema de la sequía en Vigo y la Xunta no quiere resolver el problema de la sequía en el gran Vigo”.