El cántabro Pablo Santurde logra su segundo Premio Nacional de Vela

En noviembre de 2021, tras navegar 5.502 millas en 21 días, 22 horas, 33 minutos y 30 segundos, el cántabro Pablo Santurde cruzo la línea de llegada de la prestigiosa Transat Jacques Vabre. Lo hizo por delante de todos los barcos contra los que competía, a bordo del Class40 Redman y acompañado del francés Antoine Carpentier.

Su victoria en la prestigiosa competición le permitió escribir un nuevo capítulo en la historia de la vela trasoceánica, y casi un año después de esa hazaña, los ecos de su triunfo aún resuenan en el panorama náutico español, que el próximo mes de septiembre le rendirá un nuevo y merecido homenaje.

Santurde recibirá en el Monte Real Club de Yates de Baiona el Premio Nacional de Vela Terras Gauda al mejor navegante, un galardón que, nada más conocer la noticia, el regatista quiso dedicar a su familia y a los que le apoyaron desde el comienzo.

“En esta profesión pasamos mucho tiempo fuera de casa y la familia es la que más lo sufre. Yo tengo mucha suerte porque me apoyan de forma incondicional, y por eso ellos son también merecedores de este premio”, aseguró Santurde antes de echar la vista atrás para recordar también sus inicios. “Desde pequeño he seguido la vela oceánica y nunca pensé que haría las cosas que he hecho. Muchas veces lo más difícil es conseguir una primera oportunidad que te abra las puertas, y es aquí donde siempre le estaré agradecido a Gonzalo Botín”.

Con apenas 35 primaveras, el de este año será el segundo Premio Nacional de Vela que reciba Pablo Santurde, quien en 2020 fue distinguido como mejor patrón tras los éxitos cosechados a bordo del M&G Tressis del Real Club Marítimo de Santander, con el que logró ser campeón del mundo de la clase J80.

Para este apasionado de la vela oceánica, sus cuatro mundiales (dos de Class40 y dos de J80) y su campeonato de Europa (de J70) pesan tanto como sus victorias en la Transat Jacques Vabre, la Rolex Fasnet Race, la Sevenstar Round Britain and Ireland y la RORC Caribbean 600. “A pesar de que en España la vela oceánica no tiene el seguimiento que hay en otros países, hay regatistas españoles que han conseguido cosas muy importantes, y los Premios Nacionales de Vela han sabido darles el apoyo y la promoción que merecen. Para mí es todo un honor ser distinguido en esta categoría”, concluye Santurde.