Caballero advierte que Nigrán y Baiona están a punto de quedar sin agua

En la rueda de prensa de este miércoles, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, señaló que la lluvia de estos días fue buena para apagar restos de fuegos, humedecer el monte y ayudar a aguantar contra eventuales futuros incendios pero a efectos de presas y embalses fue “irrelevante, no tiene ningún efecto. Seguimos en situación de sequía con atención total y absoluta a la sequía”.

En estos momentos, el embalse de Eiras está a un 82% de su capacidad, según informó Caballero, “mejor que el año pasado y un poco por debajo de hace dos años. Estamos en la media de los últimos diez años pero tenemos que ponernos en el escenario de un otoño seco”, tal y como vienen de trasladar los expertos meteorólogos en los Estados Unidos, por lo que, “a partir de hoy atención total a la sequía y autolimitación al consumo de agua en cada casa, establecimiento y fábrica. Tenemos que hacer el consumo más responsable que hicimos nunca”, lamentó, apelando a la ciudad viguesa y a los municipios que se abastecen de la presa de Eiras.

Ante el escenario de un otoño seco, Abel Caballero censuró que la Xunta de Galicia no hiciera la toma de emergencia en la desembocadura de los ríos Verdugo y Oitavén “que no dañaba a nadie, ningún ayuntamiento ni caudal ecológico para tener la presa de Eiras al 100% porque estaba alta y dentro de poco ya no se podrá tomar. Nos privó adrede de suavizar el efecto de la sequía en Vigo”.

Entretanto, el Ayuntamiento puso en marcha diferentes medidas para el ahorro de agua en Vigo como la supresión de los baldeos desde principios de julio, la reducción de las fugas al mínimo con las humanizaciones masivas con renovación de redes, el desarrollo de campañas en todos los medios de comunicación sobre consumo responsable de agua, la activación de la prealerta para no llenar piscinas, la construcción de una nueva potabilizadora de 23 millones de euros para Vigo y su entorno, la rebaja de la captación de agua de Zamáns, la revisión de todas las fuentes públicas y ornamentales, dejando en funcionamiento solamente las de circuito cerrado.

Este miércoles el regidor avanzó nuevas medidas que se implantan desde ya: la absoluta prohibición del llenado de piscinas, una mayor reducción del tiempo de ducha y pies en las playas además de bajar la presión; la merma del riego al mínimo y “seguiremos bajando la presión del riego en la ciudad”, que ya se había reducido a la mitad. Además, ahora que se retoma la actividad industrial en la ciudad, “realizaremos un envío de cartas a los grandes consumidores recomendándoles ahorro absoluto de agua”. Así las cosas, “ya ponemos en marcha todas las palancas en previsión de un otoño seco”.

No obstante, el alcalde acusa a la Xunta de Galicia de no hacer nada: “está de observadora sin acercar soluciones. No toman medidas, tienen que disminuir el caudal ecológico de forma inmediata, que quede suficiente para mantener la biodiversidad del río y comenzar la conexión de emergencia en los ríos Oitaven y Verdugo”. Advirtió también que los municipios de Nigrán y Baiona y una parte de Gondomar están a punto de quedar sin agua y, ante la previsible falta de respuesta de la Xunta de Galicia, “acudirá Vigo a su rescate porque tenemos que estar a su lado, somos el mismo Gran Vigo”. Así, censuró que la ciudad no cuenta con el gobierno autonómico para “resolver el problema más importante que tenemos, que es el agua, en el que tenemos la oposición frontal de la Xunta de Galicia”.