El Sergas se suma al proyecto europeo para la prevención del suicidio

La depresión es la causa más importante de la conducta suicida. Cada año ocurren alrededor de 800.000 suicidios consumados en todo el mundo, de los que un 90% tienen lugar en el contexto de un trastorno psiquiátrico, principalmente la depresión.

Para detectar precozmente la depresión y mejorar su tratamiento, así como para avanzar en la prevención del suicidio, la Alianza Europea contra la Depresión (EAAD) puso en marcha el Proyecto EAAD-Best, una iniciativa coordinada en España por el CIBER de Salud Mental (CIBERSAM) y financiada por la Unión Europea, que ahora echa a andar en tres Comunidades españolas: Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia.

El coordinador regional, el jefe del servicio de Psiquiatría del Área de Vigo, José Manuel Olivares explica que “se trata de que los principales centros españoles de excelencia en cuanto a la investigación y la intervención en salud mental unan sus fuerzas para mejorar el tratamiento de la depresión y prevenir el suicidio, reducir el estigma, mejorar la educación en salud mental y fomentar la búsqueda de ayuda por parte de las personas afectadas”.

Acciones en cuatro niveles

La intervención que se llevará a cabo en estas comunidades autónomas incluye diversas actividades destinadas a mejorar la atención de la depresión y la prevención del suicidio, realizando acciones específicas en cuatro niveles.

El primero se centra en la formación para médicos de atención primaria y profesionales de la salud mental sobre cómo reconocer y tratar la depresión y explorar las tendencias suicidas en el ámbito de la atención primaria.

El segundo aspecto incluye campañas de concienciación sobre la depresión para el público general, con el objetivo de mejorar el conocimiento acerca de los tratamientos adecuados para la depresión, disminuir las actitudes de estigmatización hacia la depresión y estimular el comportamiento de búsqueda de ayuda.

En tercer lugar, se contempla la formación para profesionales y facilitadores comunitarios (por ejemplo, farmacéuticos, profesores, sacerdotes, policías o periodistas), con el objetivo de aumentar sus conocimientos sobre los trastornos depresivos y poder proporcionar ayuda en caso de detectar riesgo de suicidio.

Y, además, se prevé una cuarta línea de acción centrada en actividades de apoyo a pacientes, familiares y grupos de alto riesgo para garantizar el acceso directo a la atención de la depresión y a la ayuda profesional en una crisis suicida (por ejemplo, apoyando la creación y continuidad de grupos regionales de autoayuda o líneas telefónicas de ayuda). En este campo, también promoverá la utilización de la herramienta iFightDepression®, un programa online para la autogestión de los síntomas depresivos de leves a moderados, y su página web para la prevención y concienciación sobre la depresión y la conducta suicida.

Esta intervención en cuatro niveles diseñada por la EAAD fue reconocida como un programa de intervención de “Mejores Prácticas para la prevención del suicidio” en el informe de la OMS y el Libro Verde de la Comisión Europea sobre Salud Mental. La estrategia se implementó ya en 120 regiones en 15 países dentro y fuera de la UE, a las que ahora se suman estas tres Comunidades españolas.

Guía para informadores

En el marco del Proyecto Europeo EAAD-Best para la detección precoz de la depresión y la prevención del suicidio, el CIBER de Salud Mental acaba de difundir también la “Guía para periodistas sobre la cobertura mediática del suicidio”. El manual pretende ofrecer a los profesionales de la información consejos prácticos sobre cómo informar de forma responsable sobre el suicidio, contribuyendo a mejorar su prevención.

Las investigaciones demuestran que la cobertura de los medios de comunicación sobre el suicidio puede aumentar la probabilidad de que se produzcan posteriores imitaciones, en el que se conoce como “efecto Werther”. Con todo, una cobertura mediática centrada en el ejemplo de aquellas personas que ante la conducta suicida buscan ayuda y superan la crisis puede tener un efecto positivo. Los especialistas aseguran que periodistas juegan un papel importante y positivo en la prevención de los suicidios, ya sea mediante una información responsable, aumentando la conciencia pública y reduciendo el estigma relacionado con las enfermedades mentales, o mejorando la conducta de búsqueda de ayuda de las personas con enfermedades mentales.

Una revisión reciente de los estudios en este campo, reportó que en el período de 1 a 2 meses después de que los medios de comunicación informen de la muerte de un famoso por suicidio, el número de suicidios parece aumentar entre un 8 y un 18%; y cuando se informa de un método de suicidio específico, hay un aumento de entre un 18 y un 44% en el riesgo de suicidio por el mismo método. Así pudo comprobarse tras muertes muy mediáticas como la de Marilyn Monroe, pero también otras más recientes como la de Robin Williams. Por eso, la Guía recoge pautas sobre cómo se debe y cómo no se debe informar.

Cómo informar “en positivo”

Evitar que estas informaciones vayan destacadas en la publicación y limitar la duración de la cobertura, huir de titulares sensacionalistas, así como no incluir descripción de los detalles, son consejos básicos. Pero la Guía incide especialmente en que no debe nunca presentarse el suicidio como una solución comprensible ante una crisis, ni describirse como algo inexplicable y sin señales de advertencia, ni simplificar las causas del suicidio a un único acontecimiento.

Asimismo, animan a presentar los suicidios como un problema de salud pública, informando de los mismos en el contexto de una enfermedad mental, e incluir, en la medida de lo posible, la opinión de profesionales expertos en prevención del suicidio (psiquiatras, psicólogos). Y, en esta línea, debe siempre destacarse qué tratamientos o ayuda profesional están disponibles, facilitando datos de contacto para el acceso a estos recursos de apoyo.

CIBERSAM

El Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) es un consorcio dependiente del Instituto de Salud Carlos III (Ministerio de Ciencia e Innovación) y cofinanciado con fondos FEDER. El CIBER de Salud Mental (CIBERSAM) está formado por 26 grupos de investigación clínica, preclínica y traslacional. Está orientado fundamentalmente al estudio de trastornos mentales como depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar, así como los trastornos de ansiedad y trastornos mentales del niño y del adolescente o la innovación terapéutica.