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Nigrán transformará con el ReacPon la calle Otero Pedrayo en un gran espacio amable de conexión con Panxón

La calle Otero Pedrayo, el tramo de 1,6 Km de la antigua carretera autonómica que une las también carreteras autonómicas PO-325 con la PO-552 y que comunica el centro de Nigrán con Panxón, se convertirá en un espacio amable, humanizado y a la medida de las personas dentro de un año. La presidenta de la Diputación, Carmela Silva, y el alcalde miñorano, Juan González, firmaron el convenio, encuadrado en el plan provincial Reacciona Pontevedra (ReacPon), que va a permitir la ejecución de las obras con un presupuesto total de 1.592.115€. La Diputación aportará 905.214 euros y el Ayuntamiento los restantes 686.900 euros.

Se atiende así desde la Diputación lo que Carmela Silva definió como “una demanda histórica” desatendida durante 30 años por la Xunta de Galicia, la anterior titular de esta vía. El Ayuntamiento nigranés, harto de la situación, acabó optando por pedir la transferencia al patrimonio municipal, que consiguió en julio de 2020, ante la constatación de que no habría inversiones autonómicas. La presidenta provincial calificó el acto de recibir una carretera calamitosa como “una decisión de gran calado político, de alta calidad, porque estaba en una situación intolerable y no reunía condiciones para que la gente disfrutara de ella”. Añadió que, al dar este paso, el alcalde demostró su talla: “esto es ser un gran político”, resumió.

Un proyecto “en femenino”

Calificó Carmela Silva este proyecto como “maravilloso, tanto por su contenido como por haber cumplido escrupulosamente las exigentes bases del ReacPon”. Puso especialmente en valor su tilde femenino, al contar con dos ingenieras redactoras y la dirección de la ingeniera municipal. Aplaudió además que abarque la totalidad de la vía, que incluya la creación de zonas verdes y la renovación de todos los servicios de abastecimiento y saneamiento, así como de telefonía, electricidad y una nueva red de iluminación led, apostando así por la eficiencia energética y la durabilidad “en lo que no se ve, pero es igualmente importante”. La presidenta aplaudió la transformación de Nigrán, “contribuyendo de manera importante a convertir esta provincia en una referencia” dentro del mapa de las políticas públicas españolas. Así destacó las inversiones que se realizan a través del Plan Concellos, como la recuperación del patrimonio etnográfico y, muy especialmente, la nueva Biblioteca de Nigrán, financiada con el Plan de Reequilibrio de la Diputación. Calificó este nuevo equipamiento como “uno de los espacios más hermosos de la cultura en nuestra provincia”. “A Nigrán”, remarcó, “no hay quien lo reconozca desde que Juan es alcalde”.

El alcalde recordó que la calle Otero Pedrayo tenía los peores arcenes y servicios de la red autonómica de carreteras en toda la provincia y, tras muchos años sin que la Xunta respondiera a las peticiones municipales y vecinales, optó por asumirla. “Decidimos pedirla y que ya nos arreglaríamos nosotros; el objetivo era ir por fases de hasta 8 o 10 años hasta que apareció un plan tan especial como el ReacPon, que nos permitió encargar un proyecto integral, más ambicioso, y acometerlo; así que ahora esperamos inaugurarla dentro de un año, en un día en que la gente de Nigrán es un poco más feliz”. Concluyó que la calle Otero Pedrayo será un modelo de cómo se conectan dos núcleos de población de la importancia de Nigrán y Panxón.

“La presidenta deja un legado que cambia la historia de la Diputación”

El acto se convirtió también en un acto reivindicativo de la igualdad de trato entre ayuntamientos por parte de la Xunta de Galicia. González se lamentó de que ve, a diario, “a infinidad de ayuntamientos firmando convenios con los altos cargos autonómicos, pero a nosotros nunca nos tocó; y, mientras tanto, veo a la presidenta de la Diputación firmando con todos los alcaldes de todos los colores políticos y me siento tremendamente orgulloso. Esta es la forma leal de hacer política. La presidenta deja un legado que cambia la historia de la Diputación”. Carmela Silva agradeció el reconocimiento y reivindicó que la Administración provincial no es patrimonio de quien gobierna, sino que debe ser una institución en la que las decisiones se adoptan siempre por criterios objetivos. “La política no puede ser invertir solo en los ayuntamientos de tu color político. Hay que decirle a la gente que hay buenas prácticas”, remachó.

La nueva calle de Otero Pedrayo incorporará una zona verde de 450 metros cuadrados en una parcela municipal para ofrecer a los vecinos una zona de ocio y aceras con un ancho mínimo de 1,80 metros utilizando cantos de piedra y hormigón pulido. Además de la sustitución completa de todos los servicios soterrados y aéreos se dispondrán masas vegetales y mobiliario urbano (10 papeleras y 10 bancos). La calzada pasará a contar con carriles de circulación, en ambos sentidos, de 3 metros de ancho y con zonas de aparcamiento laterales. La permeabilidad peatonal se garantizará, además, con pasos de cebra sobreelevados.