El BNG lamenta que “la dejadez de funciones del Alcalde” provoque el cierre, aunque sea temporal, de establecimientos de hostelería en Gondomar. “Hay otras formas de hacer las cosas”, indica la portavoz municipal, Manuela Rodríguez. La concesión de las licencias de apertura y la vigilancia de actividades de los distintos establecimientos son competencia municipal, pero “el gobierno local, con su Alcalde a la cabeza, no está a lo que tiene que estar. Si hubiera estado, los cierres no serían necesarios porque los negocios estarían en regla o no estarían”.
La ordenanza municipal, actualizada en el año 2016 siendo ya alcalde Paco Ferreira, indica que la tasa debe abonarse en la primera instalación, pero también en los casos de ampliación, reforma o cambio de titularidad. Y que la administración local debe ejercer la inspección municipal para verificar que los establecimientos reúnen las condiciones exigidas para su normal funcionamiento y que disponen de la correspondiente licencia.
“¿Dónde estuvo la actividad inspectora del gobierno local hasta ahora? ¿Es que ninguno de los nueve integrantes de la mayoría absoluta del PSOE anda por la flamante zona peatonal de la Paradela o por otras zonas de Gondomar? ¿No frecuentaron ninguno de los locales que ahora cierran? ¿Y si tienen que ser los vecinos quienes provoquen que el gobierno municipal haga el trabajo que le corresponde, para qué sirven seis dedicaciones exclusivas?”, se preguntan en el Bloque.
La organización nacionalista considera además que Ferreira, que también ostenta la responsabilidad de los asuntos económicos, está incurriendo en negligencia desde el punto de vista de la hacienda local, al permitir que se deje de recaudar esta tasa municipal en aquellos casos en los que no consta la existencia de licencia.
“Desde el BNG no vamos a excusar a quien no está al día de sus deberes tributarios o a quien no reúne las condiciones de tranquilidad, sanidad y salubridad, medio ambientales y cualquier otras exigidas por las correspondientes normativas. Cada negocio debe cumplir con los requisitos legales exigibles para ejercer su actividad, por respeto además a quién sí los cumple”, aclaran desde el BNG. “Pero lo que no tiene excusa es que el Alcalde lleve siete años mirando para otro lado, y que actúe ahora escudándose en las quejas y denuncias de vecinos para que sean estos los malos de la película”.
Manuela Rodríguez solicitará en el pleno de febrero las explicaciones del Alcalde al respecto, y lamenta que la “dejadez de funciones del Alcalde provoque el cierre, aunque sea temporal, de establecimientos de hostelería en Gondomar, un sector muy extendido en nuestro ayuntamiento y muy castigado por las restricciones derivadas de la pandemia”.

