El BNG se opone al parque eólico en la Sierra de la Groba por su impacto ambiental y patrimonial “crítico”

El Bloque Nacionalista Galego viene de mostrar este martes su oposición al proyecto eólico Albariño I por su impacto ambiental y patrimonial “crítico” en la Sierra de la Groba. Desde el frente nacionalista presentaron alegaciones para exigir que se deniegue la autorización administrativa para la instalación en este espacio natural de un parque que afectaría a los ayuntamientos de Baiona, Gondomar, Tomiño y Oia.

“Es un ejemplo más de ese modelo especulativo y depredador del PP, que defiende únicamente el lobby eléctrico, que beneficia a las multinacionales pero que perjudica el medio rural y el medio ambiente de Galicia”, advirtió la diputada nacionalista en el Parlamento gallego, Carmela González. En contraposición, defendió el modelo del BNG que “es poner el viento al servicio del país, de las gallegas y gallegos”.

Una representación institucional y orgánica del BNG de los ayuntamientos del Val Miñor se concentró en el alto de la Groba para demandar la paralización del proyecto. Entre ellos, el concejal del BNG en Baiona, Iago Pereira, que puso en valor el “enorme potencial patrimonial, arqueológico, paisajístico y natural” que se vería amenazado por este “agresivo” proyecto eólico. “Va a suponer una modificación que afecte a las aves de paso, la flora y la fauna, las vías fluviales, así como la funcionalidad del monte, muy importante en estas zonas entre otras por la actividad ganadera”, explicó Pereira.

Por estos motivos, desde el BNG presentaron un escrito de alegaciones ante la Consellería de Economía, Empresa e Innovación exigiendo la denegación de la autorización administrativa y rechazando el intento de declarar como de utilidad pública la puesta en marcha del parque eólico Albariño I. El frente nacionalista criticó en ese sentido la calificación por parte de la Xunta de los impactos como moderados, a pesar de las numerosas afectaciones que va a tener sobre el entorno.

La diputada del BNG en el Parlamento de Galicia subrayó cuatro puntos fundamentales que deben cumplir estos proyectos eólicos a juicio de las nacionalistas: un modelo sustentable que proteja los recursos de Galicia, con participación pública en los beneficios de los recursos energéticos y donde los parques estén vinculados a proyectos industriales que permitan crear empleo y riqueza. Todo esto acompañado de una apuesta por establecer una tarifa eléctrica gallega que permita rebajar la factura de la luz en Galicia como productora excedentaria de energía.