Un nuevo parque eólico amenaza a la Sierra del Galiñeiro

FOTO: SOS GROBA // Recreación do parque eólico na Serra do Galiñeiro.

Estamos ante una nueva ofensiva para la sierra del Galiñeiro. La semana pasada apareció en el Registro Eólico de Galicia un parque eólico correspondiente a los montes de Gondomar y Tui en la misma entrada del Parque Natural Monte Aloia. Está en la fase de Pendiente de Admisión. Este polígono aparece con el topónimo mal escrito. Consta de ocho aerogeneradores, una torre de medición y una subestación de la que no da datos de la evacuación de la misma. Cuatro de los molinos están en Peitieiros en el límite con Morgadáns, y los otros en territorio de Tui próximo al monte Paraguda.

“Después de once años luchando por la ampliación a la toda la sierra del Galiñeiro del Parque Natural Monte Aloia, esto resulta un despropósito. Día a día asistimos a las artimañas de la Administración moviendo molinos de viento de un polígono a otro para confundir a la población. Documentos expuestos al público durante solamente quince días. Empresas que se ponen en contacto con los afectados/as cuando ya la tramitación está resuelta. Todo esto estamos viviéndolo en la sierra de la Groba. Polígonos eólicos desparramados por cualquier parte del territorio, sin previa ordenación. Legislando a través de las llamadas Leyes de Acompañamiento para impedir que la gente acceda a la normativa. En definitiva, ¡un atraco a la ciudadanía! ¡Y ahora aparece este en las puertas de un Parque Natural que tiene necesidad de ampliación!”, lamentan desde el movimiento social “Pola protección da Serra do Galiñeiro”.

Según la plataforma, no solamente Galicia, España entera está afectada de esta fiebre eólica, de esta ansia de especulación. El próximo sábado16 de octubre, en la manifestación de Madrid chillarán “Energía eólica, así no”. “Se pretende presentar con la cara de ecológica y sostenible una explotación energética que en el fondo no hace más que servir al engorde económico de las empresas multinacionales. Toda esta energía, que en principio es “verde” no favorece a los ciudadanos/ciudadanas del territorio que la sustenta y menos al medioambiente donde están instalados los polígonos. ¡Estas son las deturpaciones a las que el sistema capitalista somete cualquier idea o concepto!”, concluyen.