La Virgen de la Roca será examinada con cámaras termográficas para detectar posibles grietas internas

Cuatro meses después de que la grieta aparecida en uno de los pliegos de la cara frontal de la talla de la Virgen de la Roca hiciese su aparición casi con un afán premonitorio de lo que finalmente acabó ocurriendo, el monumento de 15 metros de altura continúa cercado a la espera de que comience su restauración.

El concejal de Urbanismo, Víctor Manuel Muñoz, explicó que el emblema baionés construido por Antonio Palacios posee el caldo de cultivo perfecto para la corrosión y por ende para que se produzcan potenciales deterioros similares al acontecido a finales de agosto, que en este caso se saldó con la fractura de un trozo de roca del manto y su posterior desprendimiento. Por ello Vidal adelantó que se formalizará una reserva presupuestaria para someterla a un mantenimiento periódico y de este modo prever las posibles contingencias que puedan surgir con el ahorro económico que esto conlleva, además de preservar el monumento en el mejor estado posible de conservación.

El emblema baionés se encuentra coronando el monte Sansón y su parte más alta roza los 100 metros sobre el nivel del mar, teniendo en cuenta su orientación y exposición a las inclemencias meteorológicas está sometida a mucho estrés. El edil explicó que el principal problema con el que se encuentran es precisamente su morfología constructiva. El alma de la Virgen está compuesta de un núcleo de hormigón, material que se puso muy de moda a principios del S.XX con el regionalismo, y de este salen una serie de barras de acero corrugado sobre las que se asientan las losas graníticas talladas y porosas que dan forma al monumento. Precisamente el problema reside en que este metal cuando se corroe es capaz de aumentar siete veces su tamaño lo que provoca estallidos y la aparición de grietas.

Con todo, Vidal mantiene que su estructura no corre peligro y que el conjunto está a salvo. Los trabajos de restauración correrán por cuenta de un viejo conocido, la empresa Proyecto Arte Restauración Rehabilitación SL, la misma que en 2014 “curó” su corona y sacó a la luz una serie de detalles del manto por aquel entonces olvidados. El concejal explicó que por ahora no hay plazos al depender de la meteorología, aunque aprovecharán el complejo andamiaje para examinarla exhaustivamente con cámaras termográficas a fin de detectar cambios de temperatura, que se traducen en grietas internas.