Nigrán ofrecerá un coloquio con el laureado surfero invidente Aitor “Gallo”

El Ayuntamiento de Nigrán ofrecerá el próximo viernes 24 de septiembre a las 20:00 horas en el Auditorio Municipal la charla del surfero Aitor “Gallo” Francesena, actual campeón nacional e internacional de Surf Adaptado en la categoría para invidentes y quien tratará de revalidar estos títulos en Patos, playa que conoce pero donde aún no surfeó. Así, el coloquio se encuadra en los campeonatos de surf adaptado (Gallego, Nacional e Internacional) que de manera pionera en España se llevarán a cabo el próximo fin de semana en este arenal con 50 deportistas con diversidad (a mayores, habrá bautismos de surf desde el miércoles 22 para usuarios de este tipo de entidades). Paralelamente, los entrenadores de surf podrán asistir a las charlas específicas de “Gallo” dirigidas a mejorar su atención a personas con discapacidad.

El evento deportivo está promovido desde Quenlla Surf Club, Federación Gallega y Española de Surf, Xunta y Ayuntamiento de Nigrán como parte de su programa de accesibilidad universal “Un Nigrán para todos”.

“Estamos ante un espectacular ejemplo de superación personal, Aitor no solo es un laureado surfero por alcanzar cosas que a priori parecen imposibles, sino que también destaca por su didactismo y por su capacidad para transmitir lecciones de vida muy positivas y necesarias para todos”, destaca el alcalde, Juan González, quien subraya el orgullo que significa para el municipio acoger de manera pionera en España este evento y que el trofeo internacional lleve el nombre “Concello de Nigrán”. “Somos un ejemplo en políticas de accesibilidad universal y ahora una referencia internacional en surf adaptado gracias a la sensibilidad de nuestras escuelas, este es el Nigrán para todos que estamos construyendo y la mejor imagen que podemos exportar de nuestro municipio”, destaca González.

Aitor “Gallo” Francesena (Zarautz, 1970) es un pionero en muchos sentidos en el mundo del surf: por haber abierto la primera escuela de surf del país en 1988 y ser el primer entrenador en este deporte también a nivel estatal (fue también seleccionador nacional) cuando aún conservaba la vista en uno de sus ojos, y después, en una segunda etapa de su vida ya completamente ciego, por alcanzar el campeonato nacional, internacional y mundial de surf adaptado en la categoría invidente.

“Tengo una buenísima relación con la comunidad surfera de Galicia, desde siempre hubo una vinculación muy grande con el País Vasco y me siento muy cómodo aquí, así que estoy deseando surfear en Patos, una playa que conozco pero donde nunca me llegué a meter”, explica “Gallo”, quien admite que además de venir a competir para revalidar sus títulos y a dar lo mejor de sí mismo en las charlas, aprovechará para disfrutar “a tope” de la gastronomía gallega junto a su pareja, originaria de Corrubedo.

“Mi objetivo de la charla del viernes es que el público entienda que en esta vida cualquier persona puede superar sus adversidades y conseguir hasta lo que parece más imposible, quiero que vean a su alrededor y que sean conscientes de la suerte que tienen, que valoren la vida y que dejen de ahogarse en un vaso de agua”, comenta Aitor siempre positivo. En su caso sabe lo que es luchar desde niño porque nació con un glaucoma congénito que le privó de la vista de un ojo con solo 14 años hasta que un golpe surfeando hace 9 años lo privó del otro, llegando así al punto que temió durante toda su vida, la ceguera absoluta. Con todo, tres meses después de salir del hospital volvió a surfear. Empezó con tablas anchas y olas pequeñas para pasar después a tablas estrechas y olas más grandes hasta competir en iguales condiciones que antes del incidente. Su amigo Ibon Illarramendi le explica las condiciones que hay antes de entrar al agua, le guía, y una vez que se pone de pie, maniobra él solo.

“Las sensaciones de surfear con vista y ciego son completamente diferentes, estando ciego es brutal, se multiplican y te llenan, son satisfacciones diferentes porque ahora tienes que estar totalmente atento al mar, a lo que te está diciendo cada ola, es casi tu única referencia”. Y lo primero que tuvo que “re-aprender” Aitor es no sentir el mareo que podría producir estar inmerso en el agua en plena oscuridad. “Me di cuenta de que no me mareaba, y a partir de ahí empecé a practicar con tablas más grandes y adaptadas a mi realidad, hoy surfeo como cualquier persona sin discapacidad”, explica. Aunque confiesa que el hecho de haber vivido el surf profesionalmente como entrenador y deportista ofrece muchas ventajas para poder volver a subir a una tabla ya con ceguera absoluta, Aitor incide en que también lo puede lograr cualquier persona invidente (o con otro tipo de discapacidad) sin experiencia previa. Precisamente, esta larga trayectoria de Aitor hace que también sea la gran referencia en la metodología para entrenar a personas con discapacidad.