Este domingo se celebró el curro de San Cibrán en Donas, que se desarrolla en el lugar de las Lagoas de Cereixo, en los montes de A Groba. Se trata del segundo de los curros que se desarrollan en Gondomar, y en esta edición se “bajaron” unos 130 caballos -100 “burras” y 30 potros-.
A pesar de ser lo más nuevo, el desarrollo del curro de San Cibrán mantiene muchas semejanzas con respeto a los otros curros tradicionales de la Sierra da Groba. El elemento, quizás, más diferenciador, es que la baja se realiza guiada por un “cordón”, que conduce a las burras por los dos kilómetros de baja.
El día del curro, por la mañana temprano, los bestieros proceden a batir el monte para juntar las greas en el lugar de la parada. A continuación se realiza la bajada. Esta ruta es una de la de más altitud del Val Miñor; comienza en el alto de Pedras Miúdas en Pinzás (Tomiño) desde el lugar de Campo Redondo. Las burras procedentes de los montes de Baiona, Oia, O Rosal, Tomiño, Gondomar y de la Sierra da Groba, son conducidas a través de una amplia explanada.
Ya en el curro se procede a las labores tradicionales de separación de potros, garañones y yeguas preñadas, venta o marcaje, rape, desparasitación y suelta.

