Arrancan las obras del parque canino de Gondomar

El parque canino de Gondomar está a tan solo dos meses de convertirse en realidad. El área ubicada en el solar municipal de la Avenida Curros Enríquez donde iba proyectado el polémico tanque de tormentas a escasos metros del edificio As Garzas contará con 3.000 metros cuadrados. Se trata de la iniciativa de esta tipología más ambiciosa de la comarca, en donde las áreas de esparcimiento se mezclarán con un parque biosaludable y otro para los canes que estará dotado de un circuito “agility”. Además marcarán el inicio de otro de los planes que el Concello tiene pensados para el acondicionamiento del margen fluvial del Miñor, que no es otro que la construcción de una senda fluvial que nacerá en este punto y acabará en el puente románico de Mañufe, de 1,2 kilómetros de largo. Por el momento el proyecto está en fase de elaboración y los detalles se darán a conocer en breve, una vez esté rematado el documento.

Los trabajos que comenzaron la pasada semana estarán rematados hacia finales de junio por valor de 85.000 euros y están financiados por la Diputación. Una vez finalizado, el alcalde Paco Ferreira adelantó que impartirán cursos gratuitos de adiestramiento con especialistas y también darán nociones a los dueños en materia de legislación. “Tendrá una clara orientación pedagógica para que todo aquel que tenga una animal de compañía sepa cómo tiene que proceder con él, y de este modo prevenir posibles sanciones”, explica el regidor.

Pedro González Souto, de Areeira Arquitectos y encargado de la elaboración del plan, explicó en detalle cómo se distribuirá el espacio que finalmente se desplazará ligeramente hacia la zona más apartada del río dejando así el margen suficiente para el ensanche del cauce previsto por la Xunta en las actuaciones por 2,6 millones anunciadas para acabar con las inundaciones de la parte baja del casco gondomareño. De este modo el espacio destinado a los canes tendrá 600 metros cuadrados y contará con un arenal para que los perros puedan estar sueltos en un recinto vallado aunque lo más novedoso será el circuito “agility”. Una modalidad que combina disciplina y deporte a través de un recorrido compuesto por varios elementos en donde los animales acompañados de sus amos tienen que superarlos a toda velocidad.

La ruta biosaludable estará dividida en tres subzonas, una adaptada, otra para dos personas y la última que dará cabida a siete usuarios simultáneamente, a su vez irá otra destinada al descanso y esparcimiento con mesas tipo merendero, una pérgola, mobiliario urbano e iluminación, en total abarcarán 2.400 metros.