Nigrán duplicó su parque móvil en los últimos 10 años

Desde 2010 el censo del parque móvil de los tres municipios creció de manera muy desigual logrando en total un aumento del 30%. Nigrán se sitúa a la cabeza con mucha diferencia, con la peculiaridad de que su población se redujo en el mismo período en más de 400 habitantes. El despegue de Porto do Molle, la principal de las causas.

La cifra comarcal correspondiente a turismos particulares, comerciales e industriales y motocicletas ascienden a un total de 38.978 frente a los 27.416 de hace diez años, lo que es lo mismo, un ratio por cada 1.000 habitantes de 870 superando la media nacional. En cuanto a la progresión al alza, cabe destacar el despunte reflejado desde Nigrán, que duplicó vehículos, pasando de 7.334 en 2010 a 15.311 en 2020. En segundo lugar se encuentra Gondomar con un crecimiento del 28,4%. Los datos parten de 11.178 mientras que a 1 de enero del pasado año registró 14.267. Baiona es la que más estancada se quedó con 8.804 al inicio de 2010, situándose en el mismo periodo de 2020 con 9.400.

El hecho de que los datos demográficos no vayan en consonancia con el crecimiento del parque comarcal llevan a pensar en el establecimiento de nuevas empresas, que en el caso de la localidad nigranesa coincide a la perfección con el asentamiento y posterior despegue del parque empresarial de Porto do Molle. Aquí la densidad poblacional extraída del INE a 1 de enero de 2010 asciende a 18.094 habitantes pero lo más sorprendente de todo es que diez años después la cifra es inferior, con 17.673 personas censadas y más del doble de vehículos. Esta línea se reproduce de modo similar en la villa condal pero con la diferencia de que el polígono de A Pasaxe ya estaba en funcionamiento pero condicionado por su situación de alegalidad y que le impidió crecer al mismo ritmo de la demanda. El número total de vecinos subió en algo más de 1.000, partiendo de 13.670 y al inicio del 2020, 14.702. La villa marinera pese a ser la última del ranking, es la más equilibrada de los tres y curiosamente carece de parques industriales. A principios del año pasado la cifra se situaba en 12.129 y un crecimiento de tan solo medio centenar de vecinos.

Cabe destacar otros factores que influyeron en un cambio poblacional muy acusado, sobre todo en la condal, como por ejemplo la pandemia. Si se toman los datos no oficiales del padrón a 1 de enero de 2021, la densidad en las localidades nigranesa y gondomareña aumentó en 432 y 911, respectivamente, y que corresponden a nuevos empadronamientos. Estos corresponden a personas con segundas viviendas y que finalmente acabaron estableciendo aquí su residencia habitual, traslados, o por otra parte los que regularizaron su situación para poder justificar así los desplazamientos.