La Unidad de Ictus del Álvaro Cunqueiro reconocida con la máxima certificación de calidad europea

La Unidad de Ictus del Hospital Álvaro Cunqueiro ven de ser reconocida con la certificación de la ESO (European Stroke Organisation) que lo acredita como centro de máximo nivel en la atención a pacientes con accidentes cerebrovasculares.

Se trata del primer hospital gallego en recibir esta certificación, colocándolo en la vanguardia europea de la asistencia la esta patología. Tan solo 37 hospitales europeos -14 de ellos españoles- cuentan con ella.

Según explica el coordinador de la Unidad, José Luis Maciñeiras “estamos muy satisfechos con este reconocimiento internacional, que avala la calidad del funcionamiento del hospital y de la Unidad de Ictus en el manejo de estos pacientes. Se trata de un mérito compartido por todos los que trabajan y colaboran con la Unidad, tanto de Neurología como de otros servicios como Urgencias, Radiología, Neurointervencionismo, Rehabilitación, Neurocirugía, UCI y Anestesiología”.

Para otorgar esta certificación, la ESO exige el cumplimiento de unos requerimientos muy exigentes, un total de 44 items en los que se valoran aspectos organizativos, de infraestructura, recursos físicos y humanos, formación e investigación, procedimientos para diagnóstico y terapias, e indicadores de resultados y de calidad.

“En definitiva, esta acreditación garantizadora que en el Álvaro Cunqueiro se puede realizar con la máxima calidad todas las técnicas diagnósticas y terapéuticas más avanzadas para esta patología“, explica Maciñeiras.

Administración del tratamiento en 39 minutos

El Ictus o accidente cerebrovascular se produce cuando un trombo tapona una vía del cerebro, impidiendo la circulación de la sangre. La interrupción del flujo sanguíneo provoca una merma de la aportación continua de oxígeno y nutrientes que precisan las neuronas para poder desarrollar sus funciones. Por esto requiere de una intervención inmediata para realizar el diagnóstico y el tratamiento, porque cuanto más tiempo dure la interrupción del flujo sanguíneo hacia el cerebro, mayor será el daño y lesiones cerebrales ocasionadas.

Hoy en día, los profesionales del Chuvi consiguieron un tiempo de respuesta para administrar el tratamiento fibrinolítico a estos pacientes de 39 minutos, cifra que mejora las recomendaciones internacionales, que tienen como objetivo iniciarlo dentro de los 45 minutos desde la llegada del paciente al hospital.

766 pacientes hospitalizados el pasado año

Según afirman los especialistas, los tres pilares fundamentales en el tratamiento de esta patología son: las Unidades de Ictus -de las que se pueden beneficiar la mayoría de los pacientes y que han demostrado que mejoran la supervivencia y autonomía-; el tratamiento fibrinolítico y la tromboctomía mecánica.

La Unidad de Ictus del Hospital Álvaro Cunqueiro viene de cumplir cinco años de existencia, durante los que ingresaron un total de 3.481 pacientes. Cuenta con seis camas con monitorización permanente. Solamente el pasado año, fueron 766 los pacientes hospitalizados en esta área.

En lo referido a los tratamientos, cuando se produce un infarto cerebral isquémico, siempre que es posible, el neurólogo administra la fibrinolisis, que es un medicamento que disuelve el coágulo que está obstaculizando el flujo sanguíneo. En estos momentos, este tratamiento puede aplicarse en las primeras nueve horas transcurridas desde el infarto cerebral. Los neurólogos de Vigo indicaron el pasado año 127 tratamientos fibrinolíticos, lo que representa un 16,5% de los pacientes con esta patología ingresados en la Unidad.

Cuando no se puede administrar la fibrinolisis o esta fracasa, existe una alternativa, la trombectomía mecánica, técnica en la que un neurorradiólogo introduce un catéter hasta el trombo para la extracción del mismo. Esta alternativa debe realizarse en las primeras 24 horas del Ictus. En el pasado año, los especialistas del Cunqueiro realizaron 180 de estos procedimientos. Cabe destacar que el Álvaro Cunqueiro es la referencia de la práctica de trombectomías para la provincia de Pontevedra.

Tipos y factores de riesgo

Existen fundamentalmente dos tipos de Ictus: el isquémico es el más frecuente y se produce por la obstrucción o taponamiento de un vaso. El segundo es el hemorrágico y se origina por la ruptura de un vaso en el cerebro.

Esta patología es el resultado de la confluencia de un determinado estilo de vida y de circunstancias personales. Los factores de riesgo más importantes son la edad (el 75% de los ictus afectan a mayores de 65 corderos); los antecedentes personales o familiares de enfermedades cardiovasculares; la hipertensión arterial; las dislipemias (colesterol y otros lípidos aumentados); la diabetes mellitus; el consumo de tabaco, alcohol y drogas; y la vida sedentaria.

En nuestro país, el Ictus continúa siendo la segunda causa de muerte, la primera en mujeres; la primera causa de discapacidad en adultos y la segunda de demencia.