La Policía Local de Gondomar cerró el 2020 con 3.863 intervenciones

Axentes traballando na xefatura que Gondomar ten instalada no seu Centro Neural da Coelleira.

Un trabajo titánico. Así define el oficial jefe del Cuerpo, Obdulio Iglesias, las intervenciones realizadas por la plantilla de agentes de la Policía Municipal de Gondomar durante el 2020, que ascendieron a un total de 3.863 entre trabajo de calle y de despacho. Según explicó, sobre el papel no existen trucos ni trampas y todo se reduce a jornadas maratonianas con patrullas, en muchos casos, unipersonales, y la imposibilidad de los efectivos de disfrutar de la totalidad de sus vacaciones. Las bajas laborales derivadas de incapacidades permanentes, que afectan a tres plazas, además de otro agente en comisión de servicios y cuya fecha estimada de reincorporación al municipio está prevista para este año, reducen los efectivos a tan sólo cinco personas. Recurrieron a la prestación de cuatro auxiliares en dos tandas para las temporadas de verano e invierno y de este modo dar cobertura a las necesidades de un municipio cuyo ámbito urbano se reduce a tan solo un 10% de los 74,8 kilómetros cuadrados que conforman el término municipal sin que el servicio colapse. “Este punto dificulta las labores por la dispersión de las diferentes parroquias del rural”, explica.

En este sentido, Iglesias lo tiene claro y no pestañea al afirmar que necesitan un refuerzo de agentes que sitúe su total en 14 funcionarios para ajustarse al ratio de uno por cada mil, y así lo hizo constar en un informe pese a que la Xunta sitúa la proporción en 1,8. Ahora mismo con el cuadro de personal del que disponen asciende a 0,39 profesionales por cada millar. Pero además considera justo que a los que actualmente están activos se les reconozca con una mención honorífica por el gran esfuerzo y dedicación prestada a lo largo de un 2020 completamente atípico. Y es que sobre las funciones habituales de los agentes, el pasado año se sumó un hándicap que puso las previsiones de las Fuerzas locales en jaque: la pandemia por coronavirus y el decreto, en marzo, del estado de alarma. “Pasamos a depender funcionalmente del Ministerio del Interior durante varios meses y ahora los trabajos relacionados están supeditados a la Autoridad autonómica. Este contexto nos dificultó mucho el trabajo pero las multas por incumplimientos al fin se están tramitando”, explica.

Los datos obtenidos del balance realizado indican que se sumaron un total de 710 días por bajas laborales, que si se suman a las incapacidades permanentes la cifra asciende a 1.468 de abstinencia laboral o lo que es lo mismo, el equivalente a 4,02 años sólo en 2020 que la plantilla en activo tuvo que realizar apoyada por auxiliares. “Es muy probable que las vacaciones pendientes no se pongan al día ni en marzo de este año”, incide. Además el adelanto de la edad de jubilación establecido en 2018 provocará dos nuevas bajas más en 2021. Iglesias mantiene que pese a que en la actualidad todo está centralizado en la pandemia, es importante tener en cuenta factores que ahora están eclipsados como por ejemplo el aumento a nivel cuatro sobre cinco de alerta por ataque terrorista. “Nos guste o no la ampliación es necesaria de facto para lograr la cifra de un Policía por cada mil personas”, concluye.