Tras iniciar la Unión Temporal de Empresas Lugove el pasado miércoles la prestación del servicio de transporte de viajeros entre el Baixo Miño y el Val Miñor con Vigo, se sucedieron las quejas de usuarios por el desastroso comienzo de la concesión, con una total falta de información sobre los itinerarios, paradas y horarios.
La adjudicataria empezó a trabajar sin habilitar una página de información, apareciendo el sitio web de la empresa, lugove.gal, como “en construcción”, sin más indicaciones que un complicado pdf de “AVISO AL PÚBLICO” en el que comunican como quedan solo algunas de las rutas tras ser modificados los horarios, pese a ser responsabilidad de la empresa dar publicidad a todos los horarios vigentes. Y eso con la complicidad de la Xunta de Galicia que pone en marcha un nuevo plan de transporte de viajeros sin desarrollar las más elementales campañas de información a los usuarios.
El desconcierto fue tal que ni siquiera profesionales que se supone que habían debido tener la información y transmitirla fueron quien de hacerlo, así, ni en la estación de autobuses de Vigo, ni los propios conductores de los autobuses, eran capaces de trasladar a los usuarios las frecuencias y horarios.
No se editó ni un mínimo folleto que recogiera las rutas y paradas, ni se colocó en las mismas y en las estaciones de autobuses a referida e imprescindible información, más aún toda vez que la nueva concesión trae consigo modificaciones de itinerarios, nuevos servicios y supresión de frecuencias, lo que motivó que estos días no pocas personas fueran a coger coches que no salieron o no pasaron.
La única posibilidad de tener conocimiento cierto sobre las rutas es, o bien acudir al establecido en el Plan de Transporte Público de Galicia, con las dificultades que tiene manejar documentos con infinidad de itinerarios y una complicada información, o bien utilizar la aplicación Transporte Público de Galicia, a través de la cual la administración gallega suple las carencias de comunicación del contratista.
Pero hay que señalar que esto no es una opción válida para una parte muy importante de los usuarios del transporte público, muchos de ellos personas mayores con un limitado encendido a las nuevas tecnologías.
Desde el BNG reclaman que tanto la Xunta, administración titular del servicio, como los ayuntamientos, que son la administración más próxima, exijan una correcta y suficiente información de las rutas y horarios, tanto en formato digital como de manera física en todas las paradas y estaciones de autobuses.

