La odisea para rescatar a una vaca en Nigrán

Todo empezó el domingo pasado cuando Proyecto Gato recibió el aviso de que Laura estaba tirada a la intemperie sin poder levantarse en un campo en Nigrán. Rápidamente acudieron para hacer todo para ayudarla. “Al llegar, se nos cayó el alma a los pies al verla desnutrida, hipotérmica y postrada bajo la lluvia”, recuerdan. A pesar de los esfuerzos y de la colaboración vecinal en los días anteriores, ya que Laura llevaba 5 días en ese estado, poniéndole un toldo para resguardarla y tapándola con mantas para que ella estuviera mejor, era urgente sacarla de allí y darle los cuidados y atención veterinaria adecuada, y desde la protectora afincada en Gondomar iban a hacer lo imposible para ello.

El rescate fue una absoluta odisea que comenzó a las 12 de la mañana y no terminó hasta las 23 horas, y es que Laura no es una linda gatita, sino una hermosa vaquita. “A pesar de los impedimentos y negativismo de muchas personas, y que por ser festivo se complicaba el encontrar los recursos y medios para poder rescatarla ese mismo día, no desistimos. Ella nos necesitaba y nosotras íbamos a mover cielo y tierra para ayudarla, porque no importa la especie a la que pertenezca, jamás la dejaríamos sola ni miraríamos a otro lado”.

“No os podéis hacer una idea de la tensión, los nervios y la desesperación, cuando después de mil llamadas y de tocar muchas puertas durante 6 horas, todo era en balde… pero por fin dimos con los medios para poder rescatarla. Para trasladarla a un remolque, necesitábamos levantarla con grúa agarrada con unas eslingas, y ella no tenía fuerzas, así que había que cargar todo su peso y moverla meticulosamente y con todos los cuidados para que Laura no sufriera ningún daño ni estrés, por lo que su rescate duró varias horas, además el frío y la lluvia lo complicaban todo mucho más”, continúan relatando desde Proyecto Gato.

“Todo esto no hubiera sido posible sin la ayuda de las decenas de personas que participaron en el rescate de Laura. Y desde aquí queremos dar las gracias al Concello de Nigrán por poner la logística, especialmente a Diego, concejal de Medio Ambiente, a Juan, alcalde, y a Rubén, manejando la pluma; a Eva, Marcos, Tati, Fina, y la ayuda especial de Paula, Laura y David. Y la Asociación Vacaloura Santuario Animal, quienes acogerán y cuidarán a Laura para siempre una vez esté un poco recuperada y pueda hacer el viaje”, concluyen desde el colectivo animalista.