La Xunta reclama 600.000 € a Gondomar por la paralización de las obras de la estación de bombeo

La Xunta de Galicia reclama al Ayuntamiento de Gondomar 600.000 euros por la paralización de las obras de la estación de bombeo. “Se pedían 2 millones y ahora piden 600.000, es que la cosa no va mal y de entrada algo de razón tenía el Ayuntamiento, veremos lo que dicen los tribunales”, reflexiona Antonio Araújo, Portavoz del Grupo Municipal de Manifesto Miñor. “Dicho esto, el Ayuntamiento de Gondomar hizo lo que era de sentido común, y obligar a cumplir la ley a quién piensa que aún existe el derecho de pernada… Paralizar una macro estación de bombeo de aguas fecales en el centro de la Villa de Gondomar (un pegote de casi 200 m2 y más de 2 m de alto) en una zona clasificada como verde de uso público, y por lo tanto incompatible con esa infraestructura como dicen todos los informes de los técnicos municipales, era lo que cumplía hacer”.

“Con todo, lo peor de ese despropósito era la hipoteca de por vida a pagar por todos nosotros debido a los elevados costes de mantenimiento y electricidad, etc (unos 35.000€/año), por no hablar del hedor, los ruidos y, cuando se produjese una avería abrir las compuertas y venga la mierda de todo Gondomar, del CUVI, etc. al Río Miñor. La propuesta del Gobierno Municipal de aquella, y mi propia como responsable del área de Urbanismo, fue que hiciesen la inversión del proyecto en sustituir las tuberías actuales por otras más eficientes y estancas, a lo que se negaron sin más explicaciones. El por qué de esa manía en construir la estación de bombeo en el centro de la villa, nunca nos la llegaron explicar con argumentos serios”, afirma Araújo.

El Portavoz de Manifesto Miñor recuerda que Gondomar en este momento corre con el mantenimiento de 3 estaciones de bombeo que juntas no llegan a la décima parte de la proyectada por la Xunta, y en un cálculo aproximado, en los últimos 10 años se llevan gastado más de 400.000€, y siempre están dando problemas y vertiendo a los ríos. “Eso es lo que nos dice la realidad sobre este tipo de infraestructuras”.

“Por último, el vecindario de Gondomar debe saber que a mayores de la estación de bombeo proyectada en el centro de la Villa, en el mismo proyecto se recogía también la construcción de otra más pequeña al lado del Puente de Mañufe, complementaria de la principal, con el objeto de bombear hacia arriba las aguas fecales de la zona confluentes en ese punto para después volver a bombearlas hacia abajo, a la EDAR de Donas. Un proyecto absurdo, de dudosa eficacia y con un coste económico y medio ambiental inasumible para Gondomar”, concluye Araújo.