El Servicio de Medicina Intensiva del Chuvi puso en marcha una nueva terapia para pacientes Covid-19

El Servicio de Medicina Intensiva del Chuvi viene de por en marcha una nueva terapia para pacientes ingresados en la UCI con infección respiratoria aguda producida por el Covid-19. Se trata duna técnica extracorpórea de lavado de dióxido de carbono (CO2), conocida como ECCOR2, un sistema de soporte respiratorio que es capaz de mimetizar el funcionamiento del pulmón.

El Álvaro Cunqueiro es el primero hospital gallego en emplear este sistema en este tipo de pacientes, con un pronóstico muy grave, con compromiso vital, y cuando han fracasado las técnicas respiratorias convencionales.

“En nuestra UCI llevamos utilizando esta técnica hace ya un par de años, en pacientes con enfermedad pulmonar crónica. Los buenos resultados conseguidos hicieron que estudiáramos su empleo con pacientes Covid. Por lo de ahora llevamos utilizando esta técnica en dos pacientes, uno que evolucionó muy favorablemente y ya fue dado de alta hospitalaria hace unos meses, y otro al que precisamente se la implementamos el pasado lunes, y continúa ingresado con este tratamiento en la UCI”, explica el intensivista Nacho Chico.

Manifestaciones diferentes del Covid

El objetivo es que el pulmón se recupere de las lesiones a través del reposo de su actividad, y que sea una máquina quien le sustituya en la realización de esas funciones. En concreto, el ECCOR2 realiza la función respiratoria de depurar o “lavar” la sangre del paciente, y a través de una cánula introducida en el cuerpo del enfermo extrajera a sangre para eliminar el exceso de dióxido de carbono.

“Tiene unas indicaciones muy concretas. Cuando el resto de maniobras de protección pulmonar convencionales han fracasado, nos planteamos dejar los pulmones en reposo, con el paciente sedado; esto es, la máquina en sí misma no cura pero posibilita dejar el pulmón en descanso, y su proceso inflamatorio, al igual que cualquier otro, necesita tiempo para recuperar”.

La infección por Covid-19 produce un cuadro llamado distrés respiratorio agudo severo. Se trata de una reacción del sistema inmune frente al virus, por lo que los pulmones se llenan de líquido que impide su correcto funcionamiento. En los alveolos se realiza la transferencia vital en un doble circuito: por un lado, acercan el aire que oxigena a sangre y el resto de los órganos del cuerpo, y por otro, recogen el dióxido de carbono de la sangre que se tiene que eliminar a través de la respiración.

Los especialistas en medicina intensiva tienen constatando que el comportamiento del nuevo coronavirus en los pulmones, la reacción inflamatoria que provocan, es en ocasiones diferente al distrés clásico ya que, en general, los enfermos presentan una oxigenación aceptable pero tienen incapacidad para eliminar el dióxido de carbono de la sangre. Una elevada concentración de CO2 es un factor de muy mal pronóstico, asociado a una mayor mortalidad.

“Tenemos visto que en estos pacientes el problema no es sólo que el aire no llegue al alveolo, sino que eliminan mal el CO2. Esto lleva a pensar que podrían existir también complicaciones de índole circulatoria, relacionadas con una dolencia tromboembólica pulmonar, es decir, de coágulos en los vasos sanguíneos en los pulmones.”

Técnica menos invasiva

La Unidad de Cuidados Intensivos del Álvaro Cunqueiro ven empleando desde hace tiempo un sistema similar, el ECMO (circulación por membrana extracorpórea), que básicamente también realiza las funciones del pulmón. A través de dos cánulas extraen toda la sangre del cuerpo para oxigenarla y luego retornarla al organismo. En el Cunqueiro realizan esta terapia a una treintena de pacientes al año.

La diferencia fundamental con la noticia técnica ECCOR es que esta última busca una finalidad diferente -eliminar el CO2 y no oxigenar- por lo que necesita menos flujo de sangre y, en consecuencia, las membranas utilizadas son más pequeñas, empleando una sola cánula extractora, también más estrecha, y disminuyendo así la necesidad de anticoagulación. En general, es una técnica menos invasiva que el ECMO, y disminuye considerablemente el riesgo de complicaciones.

Sin embargo -concluye el doctor Chico- “aunque estamos muy expectantes ante este nuevo uso de la técnica, aun es pronto para obtener conclusiones, y no se ha realizado ningún estudio sobre su eficacia. Necesitamos seguir investigando y aprendiendo sobre nuevas terapias y el comportamiento clínico de este virus y de las enfermedades que provoca”.