La reactivación del pequeño comercio y de la hostelería en Baiona se está produciendo de manera muy lenta, y pese a todo existe una voluntad generalizada por adaptarse a las normas derivadas de la crisis sanitaria.
La poca afluencia de personas por las calles y la incertidumbre ante un contexto que hasta hace dos meses era impensable son, desde el punto de vista del presidente de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Baiona, Marcos Comesaña, los principales condicionantes a la hora de que los pequeños empresarios del municipio se lancen a una reapertura en bloque. “Pese a que la gente tiene ganas de abrir todos están a la expectativa de cómo van saliendo las cosas y al final unos acaban yendo a remolque de otros”, explicó. De igual modo ocurre con los bares y restaurantes con terraza, ya que según aclaró Comesaña, muchos de ellos que tenían intención de reabrir el pasado lunes 11 de mayo coincidiendo con la entrada de la Fase 1, continúan a la espera, mientras que hay otros que iniciarán su actividad directamente en la Fase 2.
Más allá de las iniciativas ya planteadas por Aceba para incentivar las compras en el comercio de proximidad, desde la agrupación están pensando en alternativas a las ventas tradicionales, que podrían pasar por la creación de plataformas de comercio online, y al contrario de lo que se creía al inicio de la cuarentena, cuentan con un verano en relativa normalidad. “Baiona se caracteriza por ser un emplazamiento en el que existen una cantidad considerable de segundas residencias y es algo que comenzaremos a notar a partir de finales de junio”, aclaró Comesaña. En este sentido considera que la baja tasa de contagios por coronavirus en la comarca será algo positivo de cara a la temporada alta aunque siempre partiendo de la responsabilidad individual de las personas. “Tenemos que tener claro que la normalidad conocida como tal va a ser muy difícil recuperarla, este es el momento de aclimatarnos a una serie de hábitos y de medidas con las que antes no estábamos familiarizados y en ello estamos”, manifestó.
Las impresiones transmitidas por Aceba coinciden en gran medida con las del inspector jefe de la Policía Local, Pedro Alonso, que aunque matizó que durante toda la semana tuvieron que llevar a cabo varias intervenciones e inspecciones principalmente relacionadas con la reordenación del espacio público, las irregularidades cometidas sobre todo durante el pasado lunes 11 “están más relacionadas con el desconocimiento de las normas que por afán de lucro”. En este sentido Alonso añadió que la totalidad de los hosteleros que están en activo se compromete con el cumplimiento de las normas, prueba de ello es que desde el pasado sábado tramitaron en torno a siete denuncias y ninguna de ellas estuvo relacionada con la actividad permitida a bares y restaurantes.

