Los guantes, mascarillas y pantallas de protección protagonizaron la primera jornada de un mercadillo de Sabarís que se redujo a un 10% de su volumen habitual tras dos meses paralizado. De los 21 puestos autorizados abrieron 17 con buenas sensaciones por los comerciantes.
El ambiente que se respiraba ayer en la Avenida Julián Valverde era de relativa normalidad aunque prácticamente la totalidad de los comerciantes afirmaron echar en falta a sus compañeros del sector textil, que se reincorporarán a su actividad hacia finales del mes de junio. El resto de los vendedores se distribuyeron entre la intersección de la Calle José Pereira Troncoso y la Plaza Victoria Cadaval, dejando el resto de la calle abierta al tráfico. Una medida provisional tomada por el Concello para minimizar los efectos de su celebración en el ritmo del día a día, aunque una vez que se autorice la reincorporación de los comerciantes vetados por las normas sanitarias, la distribución volverá a la normalidad ocupando la totalidad de la arteria de la parroquia.
Además de la distancia de seguridad de seis metros entre puestos y de dos entre vendedores, lo que más salta a la vista es la falta de los comerciantes del sector textil, complementos, bolsos, zapatos, complementos o bisutería, quedando una oferta limitada a la venta de flores, verduras, frutas, alimentos en salazón, quesos, panes y postres artesanales por ser los que pertenecen a los productos agroalimentarios, únicos permitidos en los mercadillos al aire libre de Galicia al menos hasta que finalice la Fase 3 de la desescalada.
Durante toda la mañana, vecinos y visitantes acudieron al mercado en goteo constante sin formar grandes aglomeraciones, a excepción de alguna ocasión puntual. Los que habitualmente se distribuyen en Sabarís como una tienda, ayer controlaron el acceso a su interior utilizando el mismo sistema que el de los supermercados, con colas de personas separadas entre sí a una distancia mínima de un metro. A ambos extremos de la feria varios agentes de la Policía Municipal se encargaron de controlar el correcto cumplimiento de las normas establecidas tanto para compradores como para comerciantes.




