El Consello da Xunta aprobó hoy la inversión de más de 1,8 millones de euros para dar continuidad a la cooperación con el Ayuntamiento de Nigrán en la gestión y explotación de la estación depuradora de aguas residuales municipal.
Con este acuerdo, el Ejecutivo autonómico mantiene su apoyo a las entidades locales en sus competencias de saneamiento y abastecimiento, y autoriza a la Consellería de Infraestructuras e Movilidade a la prórroga del servicio que garantiza el funcionamiento de la depuradora municipal.
El Ayuntamiento de Nigrán cedió a la Xunta, a través de Augas de Galicia, el servicio de mantenimiento de la estación depuración en este municipio pontevedrés. Prestación que viene prestando desde el año 2005 mediante un contrato de explotación de la depuradora en el que el Gobierno gallego lleva invertido un presupuesto de más de 8 millones de euros.
Con la autorización de hoy, la Xunta renueva esta concesión para los próximos 24 meses, extendiéndola concretamente hasta el 30 de mayo de 2022.
La depuradora de Nigrán está diseñada para el tratamiento de un caudal medio de 19.600 m3/día y una capacidad de depuración estimada para una población de 70.000 habitantes equivalentes.
La prestación de los servicios de saneamiento y abastecimiento es una responsabilidad de carácter municipal. No obstante, la Xunta de Galicia viene proporcionando su apoyo técnico y financiero a los ayuntamientos que lo precisen.
En la actualidad el organismo hidráulico de la Xunta se encarga de prestar estos servicios de depuración en 29 estaciones depuradoras de aguas residuales.
La cooperación de la Xunta con el Ayuntamiento de Nigrán permite la mejora de la calidad de vida de la población asentada entorno a las rías, el aumento de la competitividad económica y el fomento del turismo, así como la mejora de la productividad en el sector marisquero.
La explotación y mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas tienen como objetivos garantizar la correcta depuración de las aguas residuales y ofrecer unos servicios que respondan a las necesidades reales de la población.
Estas tareas comprenden las acciones necesarias para el funcionamiento acomodado de las instalaciones de forma ininterrumpida con el fin de conseguir unos índices de depuración que cumplan los límites establecidos en la normativa de aplicación.
Los trabajos incluyen la retirada en las debidas condiciones higiénicas, el transporte y el vertido de grasas, arenas y residuos de las rejas y tamices, el desecado de los lodos producidos y la conservación en buen estado de la totalidad de los elementos, instalaciones y equipos de la planta.

