Baiona contempla la apertura del parking del Aral 24 horas todo el año

FOTO: ALBERTO RODRÍGUEZ // Aparcadoiro do Aral.

“Queremos garantizar un servicio público, de calidad y que beneficie lo máximo posible a todos los vecinos de Baiona”. Esta fue la afirmación realizada por el alcalde Carlos Gómez en relación a la bonificación en las tarifas del parking del Aral gestionado por el Concello. Gómez explicó que por el momento encargaron a una empresa privada la revisión del estudio de viabilidad económica realizado durante el mandato del popular Ángel Rodal, anunciado poco antes de su marcha.

El documento hecho público por Rodal reflejaba unas rebajas significativas con reducciones que en algunos casos llegaban hasta el 50%, sin embargo el tripartido baionés quiere ir más allá y trabaja para que las instalaciones permanezcan abiertas las 24 horas del día los 12 meses del año y para lo que sería necesaria una tarjeta de acceso además de las máquinas correspondientes, así como un refuerzo de la plantilla de trabajadores. Por el momento la propuesta se está elaborando y todavía no tienen datos en firme. Sin embargo el regidor adelantó que las tramitaciones avanzan a buen ritmo en las que además del estudio del horario continuado proponen “rebajas sobre rebajas”.

“En estos momentos nos estamos centrando en temas económicos, es decir hasta dónde podemos llegar para que el aparcamiento del Aral sea sostenible beneficiando a todos sus usuarios. No nos queremos precipitar dando tarifas hasta que tengamos todo atado”, explicó. Además de las revisiones del documento elaborado durante el periodo de los populares, la nueva propuesta conllevaría la modificación de la ordenanza municipal reguladora de la actividad del parking, que cuentan con que esté lista lo antes posible para trabajar sobre su entrada en vigor.

Dos millones de deuda

Las instalaciones públicas en Baiona no estuvieron exentas de una polémica que culminó con la renuncia de su adjudicataria Sofranda y un rescate municipal forzoso por valor de 4 millones de euros. Tras abonar en junio de 2018 el 50% de la deuda generada, quedan por delante otros dos millones que en un principio se pagarían en 2020 y 2021 con fondos del remanente de tesorería. Para el equipo de Rodal esta era la opción más ventajosa con el fin de evitar los temidos intereses derivados de un préstamo. Sin embargo el actual alcalde no lo ve así y tanto él como su equipo están estudiando otro enfoque para tratar de reutilizar los fondos existentes o reservarlos para los imprevistos que puedan surgir. “La decisión depende del tipo de gestión que se quiera llevar a cabo de aquí a los próximos cuatro años”, finalizó.