Con un acto de homenaje a las familias represaliadas en el Val de Miñor se puso el ramo al conjunto de Jornadas “A Volta das Nove”, organizado por el IEM con la colaboración de los Ayuntamientos de Baiona, Gondomar y Nigrán sobre la represión franquista contra las mujeres en el Val de Miñor.
En este emotivo acto, que tuvo lugar a las 12:00 del mediodía en el cementerio municipal de Baiona conducido por Ana María Rodríguez, de la Comisión “Volta dos Nove”, se descubrió la placa obra de Fernando Casás que recuerda los nueve asesinados el 16 de octubre de 1936 en la Vuelta de la Bombardeira, y que en primavera de 2009 el gobierno municipal –en aquella altura del Partido Popular- se negó a autorizar.
Intervinieron Aldo Dagraza Valverde, en el nombre de las familias de los asesinados, Xosé Lois Vilar Pedreira hizo un recuerdo histórico, recitaron Fran Alonso y Marta Dacosta y se escuchó la voz y la música de Lucía César Veloso y Manolo Dopico. Cerró el acto Carlos Gómez, alcalde de Baiona.
El asesinato de los Nueve
El asesinato de los nueve trabajadores fue un acto de venganza de las fuerzas represivas tras la muerte del falangista Luis Refojo, ocurrida en Sabarís, la tarde anterior de las ejecuciones. Refojo formaba parte de una partida que ingresó a tiros en una vivienda ocupada por un hombre ciego (Ventura Pérez), una mujer de 71 años (Dolores Samuelle Álvarez, “Perfecta”, que trabajaba como doméstica) y los hermanos Luis y José López Luis, “Os Ineses”, huidos de los represores, uno de ellos con el cargo de haber sido teniente de alcalde de Baiona durante la República. Una vez asesinados los ocupantes de la casa, los falangistas decidieron marchar cara las cadenas de Vigo en busca de presos políticos sobre los cuales descargar su ira por la muerte del camarada.
Primero llegaron a la cadena de Vigo, allí no le dejaron coger a nadie, luego fueron al frontón de la calle María Berdiales que servía también de cadena. Metieron nueve hombres en una camioneta y se dirigieron hacia Baiona. Las testigos discrepan en la hora en la que los llevaron a Baiona. En todo caso en la madrugada del 16 de octubre, sobre la una de la madrugada nueve vecinos del Val Miñor fueron asesinados a la altura del kilómetro 58 de la carretera Pontevedra-Camposancos
Los Nueve
• Manuel Aballe Domínguez, marinero de Panxón, de 41 años. Hijo de Modesto Aballe Macaya y de Benita Domínguez Salgueiro. Casado con Antonia Rial Veiro, dejó dos hijos menores: Eugenio y Víctor.
• Felicísimo Antonio Pérez Pérez, marinero de Panxón, 44 años. Hijo de Antonio Pérez Domínguez y de Rosa Pérez. Casado, sin hijos.
• Elías Alejandro Gonda Alonso “O Ghonda”, labrador, de 36 años, vecino de Santa Cristina de A Ramallosa. Hijo de Ascensión Gonda Alonso. Casado con una joven de Sabarís, Angelina Veiga Ríos, dejó tres hijos menores: Isabel, Carmen y Manuel.
• Manuel Francisco Lijó Pérez “O Lijó” de 34 años, natural de Corrubedo (Ribeira) aunque vivía y trabajaba como marinero en el barrio del Burgo (Baíña). Hijo de Francisco Lijó Oliveira y de Ramona Pérez Gonda, estaba casado con Eugenia Mijón Durán, vecina de Baiona. Dejaría huérfanos a cinco hijos menores de edad: Mercedes, Manuela, Maximino, Oto y Eva.
• Modesto Fernández Rodríguez “O Rei Chiquito”, 47 años, marinero, vecino de Panxón, hijo de José Fernández y Dolores Rodríguez. Trabajaba como marinero. De su matrimonio con Rosalía Rodríguez Iglesias dejaría seis hijos menores: Gloria, Lidia, Juan, Enriqueta, Jaime y Álvaro.
• Fidel Leyenda Rodríguez “Tío Félix”, de 51 años, marinero de Baiona. Hijo de Eulogio Leyenda Álvarez y de Vicenta Rodríguez Míguez. Casado con Sofía Vieites Penedo, de Baíña, no dejaba hijos.
• José Rodríguez González, “O Pelonio”. Hijo de Rufina Rodríguez González. Vecino de la Puerta de la Villa en Baiona. Tenía 45 años. Este marinero dejaría viuda a Clementina Freire Mosquera, de 43 años, y huérfanos a Rogelio, Manuel, José, Melitón y África.
• Manuel Barbosa Durán, “O Ferreiro do Burgo”. El más joven de los asesinados, tan sólo contaba con 30 años de edad. Mecánico, natural de Bruña, fue a vivir a Panxón tras su matrimonio con Julia Sanjuán García. Dejaría cuatro hijos huérfanos: Oulia, Mª Carmen, Mª Encarnación y Manuel. Sus padres Alfredo Barbosa e Isabel Durán Álvarez.
• Generoso Valverde Iglesias, hijo de Fermín y Constantina. También trabajaba como marinero y contaba, cuando segaron su vida, 37 años de edad. Natural y vecino de Panxón, casado con Aurelia Rodríguez Cabral, dejó seis hijos, todos ellos menores: Generoso, José, Germán, Vicente, Elodia y Constante.

