Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Parada Cardíaca, que se desarrolla bajo el el lema “Todos los ciudadanos del mundo pueden salvar una vida”, el servicio de Medicina Intensiva del Hospital Álvaro Cunqueiro llevó a cabo una actividad informativa y formativa dirigida a los estudiantes con el objeto de sensibilizarles de la relevancia y repercusiones de la muerte súbita cardíaca y estimular la educación sanitaria en las técnicas de Resucitación Cardiopulmonar (RCP).
Así, un equipo de 22 profesionales sanitarios -médicos y enfermeras de Medicina Intensiva- se desplazó este miércoles a cinco centros educativos del área sanitaria así como a la Escuela de Ingeniería Industrial del Campus de la Universidad de Vigo, en los que desarrollaron sesiones teóricas y prácticas para dar a conocer las nociones básicas de la reanimación cardiopulmonar. Los IES participantes fueron “Antón Alonso Ríos”, de Tomiño; “San Paio”, de Tui; “Pino Manso”, de Porriño; “IES do Barral”, de Ponteareas; y el “Val Miñor” de Nigrán. En total 720 estudiantes intervinieron en esta actividad.
Desde la EOXI de Vigo le agradeciera esta iniciativa a los profesionales de Medicina Intensiva, muy concienciados con la importancia y necesidad de informar y formar a la población en este tema, y que están realizando un esfuerzo para compaginar su trabajo asistencial con la educación en salud a la ciudadanía.
Comprueba, llama y comprime
El principal objetivo de estos talleres es dar a conocer la cadena de supervivencia incidiendo en los tres primeros eslabóns. El mensaje es sencillo: cómo reiniciar un corazón en tres pasos: comprueba- que el paciente no responde y no respira; llama- pide ayuda correctamente (112 o 061); y comprime, inicia el masaje cardíaco de manera continuada y con la técnica correcta.
La principal causa de paro cardíaco, generalmente de aparición repentina e inesperada en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado de salud, es el infarto agudo de miocardio, que provoca una fibrilación ventricular (arritmia que ocasiona que el corazón pierda su capacidad de contraerse de forma organizada, por lo que deja de latir y de bombear sangre cara todo el organismo). La persona que sufre un paro cardíaco y no es atendida rápidamente puede morir al fin y a la postre de unos minutos.
Según organismos internacionales, para que la supervivencia por paro cardíaco aumente, alrededor del 20% de la población debería estar formada en técnicas de Resucitación Cardiopulmonar, lo que en nuestro país equivale a formar a nueve millones de personas.
Los llamados “eslabones de la cadena de supervivencia” son la alerta precoz a los servicios de urgencias, el comienzo de las maniobras de Resucitación Cardiopulmonar básica, seguido de desfibrilación precoz y finalizando con el apoyo cardiovascular avanzado, prestado por los servicios de urgencias y emergencias. En España, el segundo eslabón, el inicio de maniobras de RCP por las testigos, sigue siendo débil, y sólo se hace en uno de cada cinco pacientes. Por esto, es necesario mejorar la respuesta ante esta situación, y la educación en esta materia a la ciudadanía es un punto clave para conseguirlo.
Así pues, considerando que la supervivencia de muchas víctimas depende de la Reanimación Cardiopulmonar y de la desfibrilación precoz, y toda vez que la intervención dentro de los 3-4 primeros minutos puede aumentar las posibilidades de supervivencia a más del 40%; de aumentar el porcentaje de personas que aprenden e inician las medidas de RCP se podrían salvar 100.000 vidas en Europa cada año. Además, los primeros minutos son fundamentales no sólo para la supervivencia sino para reducir las secuelas.
Señalar, por último, que el servicio de Medicina Intensiva del CHUVI está llevando a cabo un programa de formación desde hace años, acreditado, dirigido a los profesionales sanitarios y no sanitarios, siendo un objetivo del mismo hacerlo extensivo a otros colectivos sociales y profesionales como a los estudiantes, policías, funcionarios, etcétera.







