Baiona no solicitará banderas azules en 2020 si la Xunta no facilita la formación de socorristas

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // O areal de Ladeira é o que conta con máis reforzo de socorristas a pesar de non serlle outorgada a bandeira.

Baiona da un paso más allá tras la renuncia al izado de banderas azules y advierte a la Xunta de que o bien toma medidas para facilitar la formación de profesionales, o se unirá a Nigrán rechazado directamente los estandartes para la próxima temporada. Así lo aseguró el alcalde de la villa marinera, Carlos Gómez, a este diario en la tarde de ayer, en donde aprovechó para confirmar que hasta el momento la cifra de los seis socorristas anunciada a principios de verano para velar por la seguridad en sus arenales no ha obtenido variaciones.

Aunque si bien es cierto que el último proceso de contratación de efectivos convocado finaliza hoy miércoles 17, su renuncia a los cinco distintivos ya es en firme y en caso de obtener más personal cualificado, éste se encargará de reforzar a los que ya se encuentran de servicio desde principios de mes. “Este año devolvemos las cinco banderas y como la Administración no tome cartas en el asunto para 2020 nos declararemos en rebeldía junto a Nigrán”, añadió. Se trata de una decisión cuanto menos contundente, aunque desde el consistorio baionés lo tienen claro y mantienen que para ellos su prioridad es la seguridad en las playas, “más que el hecho de tener la bandera ondeando de un mástil”. La decisión adoptada les permite garantizar una cobertura mínima de seguridad en sus arenales y ya desde hace dos semanas la Playa Ladeira, la única a la que no le concedieron el distintivo por la baja calidad de sus aguas, cuenta con dos socorristas en la arena, mientras que los otros cuatro se encuentran distribuidos entre Santa Marta, Ribeira, Barbeira y Concheira quedando tan sólo por cubrir la cala de Frades.

Gómez insistió que en caso de lograr alguna nueva contratación dotarían de un técnico a mayores en Ribeira antes que en la única que queda vacante porque “el servicio aquí hace mucha falta al ser una zona a la que acuden multitud de familias”, aunque admitió que la obtención de más profesionales de salvamento “es complicada” puesto que “a día 15 la lista continuaba desierta”.

Pese a que la posibilidad de renuncia a las banderas de cara a 2020 ya es un hecho, el regidor baionés explicó que su propuesta inicial es instar a la Xunta para que tome medidas que faciliten la formación de aspirantes, “por ejemplo con subvenciones económicas que hagan asumibles los 1.300 euros que cuesta el curso”. Lo hará a través de la Mancomunidad mediante un escrito para que se puedan beneficiar el resto de municipios en caso de lograr un entendimiento con la Administración, y que de no ser así Nigrán contará con un nuevo aliado.

Así pues, y al menos por tercer año consecutivo, la crisis de socorristas se repite aunque la de esta ocasión fue la más severa de todas ellas. De los 30 salvavidas más un coordinador solicitados para las playas de Nigrán y Baiona no lograron reunir tan siquiera la mitad, quedando un total de seis técnicos por municipio, dos menos que los obtenidos en 2018.