El Val Miñor se vuelve a sumar a la Huelga de las Mujeres del 8M

El Val Miñor se suma este viernes 8 de marzo a la Huelga de las Mujeres. Habrá diferentes puntos de quedada a las 11:50 horas para salir en marcha hacia Ramallosa. En Baiona, desde el puerto pesquero, en Nigrán desde la Plaza del Ayuntamiento y en Gondomar desde la Plaza de Abastos. A las 13:00 horas, todas se juntarán en A Ramallosa.

El Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras (8 de marzo) se conmemora desde hace más de cien años, a raíz de un incendio en una fábrica textil en Nueva York en el que murieron 149 trabajadoras que luchaban por la mejora de sus precarias condiciones laborales. Desde entonces, en este día, se reivindica la igualdad de derechos de la mujer con respecto al hombre, y se recuerda que aun no se han conseguido.

Algunos datos que ponen esta situación:

  1. El 54,4 % de las mujeres en el mercado de trabajo del estado español finalizó sus estudios universitarios frente a un 45,6 % en el caso de los hombres.
  2. En el estado español el porcentaje de mujeres que tienen una formación superior al trabajo que desempeñan supera en cuatro puntos al de los hombres.
  3. En el estado español el 51,6% de las personas paradas son mujeres, según datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el INE.
  4. Solamente un 27% de los puestos directivos de las empresas medianas y grandes del estado está ocupados por mujeres.
  5. En el año 2018, la presencia de conselleiras en el Ibex aumenta un 1,89%, pero el porcentaje total de representación se congela en un 23,7%, por debajo del promedio europeo del 26,7%.
  6. Casi el 70% de las personas que cobran el salario mínimo o menos son mujeres.
  7. Las mujeres tienen que trabajar 79 días más el año para ganar lo mismo que un hombre, el boquete salarial es una de las más elevadas de la Unión Europea.
  8. La pensión media de las asalariadas es un 36% inferior a la de los hombres: 771,07 euros contra 1.210,26, según los datos de la Seguridad Social.
  9. El 90% de las personas que reciben una pensión de entre 350 y 400 euros son mujeres y menos de dos de cada 10 llegan a acceder a las prestaciones más elevadas, aquellas que superan los 2.567 euros.
  10. En el 2018, el salario medio mensual de las mujeres fue de 1.618,1 euros, 500 euros menos que el percibido por los hombres, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
  11. Más del 90% de las excedencias por cuidado familiar son empleadas por las mujeres.
  12. El 12,98 % de las mujeres con hijas e hijos tienen un contrato a tiempo parcial, mientras que en el caso de los padres esa proporción ronda el 1,85 %.
  13. El 21,5% de las mujeres que trabajan lo hacen por horas, frente al 9,5% de los hombres ocupados.
  14. Las mujeres dedican al día 4 horas con 45 min más de media a las tareas del hogar (incluyendo el cuidado infantil) que los hombres y los hombres destinan una hora y media más al tiempo de ocio.

Ante estos datos que podemos hacer:

  1. Sensibilizarse y tomar conciencia sobre los datos señalados que hacen visible la realidad en la que vivimos (empleos “feminizados” con peores condiciones y salarios, mayor exigencia en la formación y desempeño, menor representación en puestos de mando, reparto desigual de tareas domésticas y de cuidados y del disfrute del tiempo de ocio…).
  2. Educar en igualdad para que no se sigan perpetuando los roles y estereotipos machistas (juguetes sexistas, actitudes niños-líderes-agresivos/niñas-cuidadoras-cariñosas, recomendación de estudios en función del sexo,…) que dan después lugar a las desigualdades.
  3. Cambiar nuestras actitudes tanto en hombres como en mujeres:
    a. Que las mujeres sean mas activas y tengan mayores expectativas ante los empleos (negociar los sueldos, exigir iguales condiciones y trato, aspirar a los mismos puestos,…).
    b. Que los hombres se impliquen más en el fomento de la igualdad (que respeten que las mujeres tengan puestos por encima de ellos, que se solidaricen con sus compañeras ante tratos desiguales, que reclamen a las empresas poder hacer uso de medidas de conciliación y cuidado,…).
  4. Que el trabajo doméstico y de cuidados sea repartido de manera igualitaria y colaborativa.
    a. Que las mujeres también tomen conciencia de que el reparto de las tareas domésticas y de cuidado es responsabilidad de todas las personas que forman parte del hogar (no hacer todo una porque el otro no sabe, porque lo hace de una manera que no nos gusta o demorando más de la cuenta).
    b. Que los hombres tomen conciencia de que con ayudar no basta, sino que es necesario hacerse cargo del 50% que les corresponde, asumiendo sus responsabilidades en el hogar y en los cuidados.
  5. Exigir leyes que aseguren la igualdad laboral para mujeres y hombres (medidas de conciliación de la vida personal y laboral) y que en las empresas se cumplan esas normativas.