El sector de ambulancias se moviliza por su convenio con la vista puesta en la huelga

Trabajadores y trabajadoras de las ambulancias se movilizaron este jueves de manera simultánea delante de los centros hospitalarios de referencia de toda Galicia para demandar un convenio digno en el sector y señalar la responsabilidad del Gobierno de Feijoo en la precarización de las condiciones laborales y en el paulatino deterioro de este servicio público. Las protestas se enmarcan en el calendario de movilizaciones previas a la huelga que CIG, CCOO y UGT tienen convocada en el transporte sanitario a partir de 8 de febrero, tras la patronal romper definitivamente la mesa de negociaciones al proponer una reducción de un 10% del convenio, con la posibilidad mismo de impagos a partir del mes de marzo.

Esa rebaja, explica Xesús Pastoriza, responsable de Transportes de la FGAMT-CIG, se concreta en una reducción del 6-7% de los salarios junto con la retirada de los complementos por IT; la reducción de los días de asuntos propios; la creación de tres escalas salariales, a la baja; y mismo recortar en lavado de ropa y uniformes, «que completaría ese 10%».

Frente a las pretensiones patronales, la representación social reclama que el nuevo convenio contemple mejoras laborales e incrementos salariales que permitan recuperar el poder adquisitivo perdido desde 2015; el reconocimiento del derecho a percibir la tercera paga extra; la reducción del número de horas, que se ampliaron en estos últimos años al crecer en un 20% el número de servicios realizados sin incrementar el personal; y mejoras en materia de prevención de riesgos y salud laboral. A este respeto, Xesús Pastoriza señala que mientras el promedio de bajas en Galicia es de un 5%, en este sector, a pesar del promedio de edad estar en los 40 años, el promedio de bajas –en la inmensa mayoría por problemas músculo- esqueléticos- se sitúa en el 13%.

Junto a esto, también se quiere limitar el abuso de la contratación en prácticas, puesto que las empresas están completando sus planteles mediante esta fórmula, por ser más barata, ya que durante el primer año las/los trabajadores/as cobran el 60% del salario base y en el segundo el 70%.

Responsabilidad de la Xunta en el deterioro de las condiciones y del servicio

El convenio del transporte sanitario de Galicia se viene negociando desde hace tres años pero la patronal no avanzó ninguna propuesta asumible, limitándose a formular recortes y amenazar con descuelgues. Delante de este bloqueo continuado, en este tiempo, la CIG desarrolló huelgas y protestas que intensificó durante 2018 con la convocatoria de seis jornadas de huelga y multitud de movilizaciones en todas las áreas sanitarias para exigir tanto el desbloqueo del convenio colectivo, como la intervención de la Xunta en el conflicto, «pues a pesar de su responsabilidad en esta situación, la Administración gallega está totalmente desaparecida y ni nos atiende ni nos recibe».

Pastoriza apuntó a la Xunta como principal causante de la precarización de las condiciones laborales en el sector y del desmantelamiento del servicio público, por sacar los contratos a concurso por debajo de su coste y aceptar las propuestas con baja temeraria presentadas por las empresas para competir entre ellas, «sabiendo que esto provocaría rebajas en los salarios de las trabajadoras y trabajadores».

Pero además, la Consellaría de Sanidad ni siquiera está obligando a las empresas a cumplir con el recogido en los contratos, de manera que el servicio se presta con menos personal y vehículos de los establecidos en los pliegos y, en muchos casos, las ambulancias se encuentran en condiciones nefastas, no tienen la dotación necesaria y las empresas tampoco hacen la higienización de los vehículos y de los uniformes obligados por ley.

«La Xunta es conocedora de estos incumplimientos desde hace años, porque así se lo hemos trasladado en diversas ocasiones, pero se inhíbe de sus responsabilidades tanto con los trabajadores/as como con la ciudadanía», denuncia Pastoriza. A este respecto puntualiza que «si en este momento el transporte sanitario continúa en funcionamiento y los usuarios y usuarias no perciben este deterioro no es por la estructura diseñada por la Xunta de Galicia, sino por la profesionalidad de los trabajadores y de las trabajadoras», asevera.

Huelga desde el 8 de febrero

La movilización de este jueves precede a la convocatoria de huelga en el sector convocada por CIG, CCOO y UGT, que se desarrollará de forma intermitente del 8 a 11 de febrero; del 18 a 24 de febrero; del 4 a 10 de marzo y, a partir de ahí, tendrá carácter indefinido.

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