O Val Miñor contará con 31 nuevos “lomos” en las carreteras provinciales

La Diputación de Pontevedra, al amparo del nuevo Plan de Movilidad y Velocidad Segura (Plan MÓVESE 2) del departamento de Movilidad, va a instalar 31 nuevos lomos en las carreteras provinciales del Val Miñor. Según explica el diputado Uxío Benítez, los nuevos dispositivos de calmado de tráfico se situarán en seis vías elegidas por los ayuntamientos de Baiona y Gondomar en trechos donde es preciso aumentar la seguridad vial.

Según destacó Benítez, la inversión total en la comarca del Val Miñor por parte de la Diputación en el Plan MÓVESE asciende a 510.628,54 euros entre las dos fases, consiguiendo en el actual proyecto –que está en fase de contratación- los casi 120.000 euros. Hay que recordar que el gasto total en esta línea de prevención de la violencia vial supera los 4.567.000 euros entre todos los ayuntamientos de la provincia nos últimos dos años.

El Ayuntamiento de Baiona es el municipio que más dispositivos solicitó en esta ocasión dentro de la comarca, con un total de 17, siendo trece de ellos reductores físicos (RF) y otros cuatro pasos de cebra sobreelevados (PPS) situados en tres carreteras: en la Baiona-Loureza habrá un RF y tres pasos sobreelevados; en la carretera que va de Baredo a la EP-2202 habrá otros dos RF, y finalmente habrá diez reductores y un PPS en todo el largo de la carretera Sabarís-Belesar. De este modo, en las carreteras de la Diputación Baiona contará con 25 dispositivos y una inversión de casi 114.600 euros.

El Ayuntamiento de Gondomar, por su parte, solicitó en esta fase del Plan Móvese 14 dispositivos para tres carreteras. Se construirá un nuevo reductor de velocidad en la carretera Gondomar-Peitieiros, otros dos RV y un PPS en la Doñas-Mañufe, y otros siete reductores y tres PPS en la Tomiño-Sabarís. Gondomar pasa así a ser sumar un total de 21 elementos de calmado de tráfico en las vías provinciales y una inversión total entre las dos fases del Plan Móvese de 83.260 euros.

Por último, el Ayuntamiento de Nigrán no tendrá ningún nuevo dispositivo dentro del actual Plan Móvese 2, pero aun así será el municipio de la comarca que más elementos de calmado de tráfico obtuvo con la Diputación, ya en el primer turno había solicitado un total de 38 elementos, con un gasto de 312.778 euros para las arcas provinciales, sólo por detrás de Vigo y Pontevedra.

Según manifiesta el diputado responsable de las vías de titularidad provincial, la intención de la Diputación al implantar de manera sistemática los elementos de calmado de tráfico es dar una respuesta a la problemática de la seguridad vial en la red provincial de carreteras permitiendo una movilidad sostenible y segura a los colectivos más vulnerables. El nacionalista asegura, de hecho, que la mitad de las víctimas mortales de accidentes son peones, ciclistas y motociclistas.

Benítez manifestó que la violencia vial, principalmente debida al exceso de velocidad, es evitable, y que los elementos físicos de calmado de tráfico como los de la Diputación se han demostrado como los más efectivos para reducir la rapidez de los coches. Aseguró que aunque las instituciones pongan radares, señales o multas, la única actuación que proporciona resultados reales es instalar dispositivos físicos en las vías porque obligan a los conductores a frenar sus vehículos para evitar daños. “Si no hubiera conductores irrespetuosos que hacen caso omiso de las normas de circulación los badenes no serían necesarios”, subrayó.

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