Lo que no quieren que se sepa: el Cámping de A Ladeira, a Foz do Miñor, el Talaso Atlántico

Finaliza el mes, los veraneantes marchan, algunas empresas hicieron su agosto aunque no cumplan con la ley, y sigue todo igual un año más.

A Foz do Miñor está contaminada, a pesar de ser un espacio especialmente protegido, lleva años así, (puede consultarse el BOE de 8 de agosto de 2011 (pág. 25 código GAL11/03). El Estuario del Río Miñor está cerrado al marisqueo por contaminación fecal. El problema sigue sin resolverse hoy en día.

La Playa de A Ladeira, en la clasificación de aguas aptas para el baño que cada año publica el SERGAS, aparece como “buena” (claro que no dicen que las tomas de muestras se cogen en la parte de mar abierto). Aun así, si nos fijamos en la misma publicación del SERGAS, la proporción de coliformes en junio de 2018 ESCHERICHIA ENTEROCOCO COLI: 180 (NMP/100 ML) y el análisis de ENTEROCOCO INTESTINAL da como resultado 31 (NMP/100 ML), siendo así a más contaminada de las playas de Baiona. No se puede entender que en un espacio “tan protegido?” legalmente como A Foz do Miñor pueda darse una situación así.

El Cámping de A Ladeira. En este espacio de A Foz, que era público, lleva años funcionando el cámping, con todos los servicios: cafetería, supermercado, piscina, parking, bungalows (estos con sentencia de derribo desde el 2005 ya que no tienen permiso municipal, tampoco obtuvieron autorizaciones sectoriales de espaldas y Medio Ambiente). ¿Donde vierten las aguas residuales de esta infraestructura? La cantidad de tráfico que genera a su alrededor en los meses de verano está había sido de control. ¿Cómo puede estar situado este cámping en una zona “protegida” por la Ley de espaldas, por la Red Natura, Hábitats protegidos, catalogado como Lugar de Interés Comunitario…?

El estado vendió el terreno a esta empresa en el año 1971 pero el tribunal supremo sentencia que esta propiedad pasa a ser una concesión temporal y devuelve los terrenos al espacio público, protegido por la ley de espaldas. Sus propietarios pretenden modificar el Plan General de Baiona para que a parecerla pase a ser urbanizable pero la sentencia califica el terreno como rústico de especial protección paisajística.

La empresa no cumple las sentencias y no pasa nada. Por el contrario las gentes del Val Miñor tenemos que pagar permisos para construir un galpón en terrenos muy alejados de la costa, que no molestan a nadie y además están en parcelas privadas… ¿Como puede entenderse? Este tipo de situaciones que reflejan que la ley no es igual para todos son las que hacen que la gente desconfíe y no crea en el funcionamiento del sistema político que nos legisla y gobierna.

El hotel balneario Talaso Atlántico, en Oia, se instaló allí de manera ilegal. Así lo recoge una sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Galicia en 2009 que anula las licencias de construcción, lo que lleva implícito el derrumbamiento del complejo. El Juzgado nº 3 del Contencioso Administrativo de Pontevedra instó dos veces (2009 y 2012) a la ejecución forzosa de la sentencia. Ahí sigue con su función, como si nada. Y, en caso de que la sentencia se cumpla algún día, ¿quien va a pagar el destrozo? ¿Tenemos que pagar la gente del pueblo la mala gestión? ¿Por qué no se hace responsable la persona o institución que concede las licencias ilegalmente? ¿Quien gobierna, como lo hace y para quien?

Hay alternativas, entendemos que el Val Miñor es un espacio hermoso para compartir, pero puede hacerse de manera sostenible, y siempre defendiendo la Naturaleza y los espacios públicos, defendiendo la tierra y el mar que son nuestros, de lo corriente y que deberemos dejar en condiciones a los que vienen detrás.

¿Qué podemos hacer? En primer lugar ser conscientes de lo que estamos consumiendo y de los espacios de los que hacemos uso. Podemos hacer otras elecciones. Las vecinas y vecinos de Val Miñor debemos exigir que se cumplan estas sentencias que llevan años dictadas, por dignidad, para no “decir que llueve”. También comprender y difundir que se no ponemos límites, el Val Miñor, como otras tantas zonas, se venderá al turismo que venga de fuera, a las empresas que exploten el sector. Pero dejará de ser un lugar hermoso y único. Será un destino más para verano semejante a muchos otros. Y así el territorio, y nosotros también, perderemos la identidad.

Co-mando Ghichas
Colectivo de Acción y concienciación social en el Val Miñor

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