Como todos los veranos, en estos últimos años, están llegando a la costa las crías de los tiburones (Prionace glauca), de entre 50 a 80 centímetros de longitud, ya que nacen muy cerca de la costa y vienen a alimentarse en aguas poco profundas. La Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos de Nigrán informaba estos días de la presencia de uno de estos ejemplares el pasado día 2 de agosto en el puerto de Baiona.
Este mismo mediodía, otra cría de tiburón azul nadaba en el entorno de la Doca. Floren Cabral, que caminaba por el Paseo de Monte Boi, avistó el ejemplar de tintorera, de entre 50 y 60 centímetros de largo, muy cerca de la orilla, en el pequeño arenal que se encuentra junto al dique baionés. Tras conseguir capturarlo con sus propias manos, ya que en el lugar en el que estaba el animal no podía moverse, lo liberó en aguas más profundas.
Los biólogos llevan constatando desde 2013 su presencia en los meses de verano en las rías gallegas, pero lo que sorprende es su proximidad a la costa. Ya se tenía constancia de su presencia en Cíes y en Monteferro (Nigrán). En este último caso fue localizado un neonato varado en una playa con un agujero que lo atravesaba de parte a parte, probablemente arponeado. El pasado verano una cría de tiburón azul sorprendió a los bañistas de la playa de A Ladeira.
La CEMMA recuerda que no son peligrosas pero es necesario tener en consideración las buenas prácticas: si te entra en un anzuelo, libérala viva y rápido lo mejor que puedas; si las ves vivas en el mar no las cojas ni las toques; si encuentras una varada viva en la playa, introdúcela rápidamente en el mar, con ayuda de una toalla está bien para evitar sorpresas; si encuentras una varada muerta retírala a las proximidades de un contenedor de basura, evitaremos que quede pudriéndose en la arena.
Desde finales de julio la CEMMA detectó la presencia de 23 ejemplares a lo largo de toda la costa, tanto varados muertos, como observados e incluso reintroducidos como este caso. Recomiendan alertar siempre a los socorristas de la situación y avisar al 112 o al teléfono de la CEMMA (686 989 008), ya que con unas fotos enviadas por el WhatsApp pueden identificar la especie, el sexo y el tamaño.

