La IGM reclama que se estudien en las aulas las consecuencias del golpe de estado del 36 en Galicia

Que el paso por las aulas sirva al alumnado gallego para conocer la historia del país en las primeras décadas del siglo XX, que conozca con rigor el sucedido durante la II República y la devastación humana, social y política causada por el golpe militar, así como las consecuencias institucionales, sociológicas e ideológicas que la Dictadura dejó en la actual sociedad gallega. Ese es el eje de la reivindicación que centra la XII edición del encuentro anual que la Iniciativa Gallega por la Memoria realiza en San Simón, coincidiendo con el aniversario del golpe de estado fascista, hoy domingo 22 de julio.

Quinientas personas se dan cita en la isla. La mayoría pertenecen a colectivos de memoria pero este año participa también una delegación formada por profesorado y alumnado de distintas etapas del CPI O Toural de Vilaboa, donde se desarrolla un proyecto pedagógico alrededor de la represión franquista basado en la recogida de la memoria oral dentro de la propia familia. Tanto la profesora Susana Vidal como las alumnas Marta Ríos, Ana María Beloso, Luna Rodríguez, Isabel Couso y Leire Gil, insisten mucho en la importancia que tiene abordar en el aula un aspecto que a pesar del traumático fue muchas veces silenciado en el hogar. Ellas fueron las elegidas para protagonizar el acto central que cada año se celebra a las doce del mediodía en la isla de San Antón para poner punto final a la reunión.

Completaban el programa, Celia Garcia Pillado (nieta de Concha Pillado, rapada y humillada por los fascistas) y Enriqueta Otero, (su padre, Eduardo Otero Molas, estuvo preso en la isla), a fin de que contaran su propia experiencia en la transmisión de la memoria oral. Celia cogió el relieve de la gente mayor de su familia, tantos años silenciada por el miedo, y como miembro de la ARMH del Barbanza lleva años denunciando no sólo las vejaciones sufridas por su abuela y muchas otras personas de la comarca sino también la pervivencia en su ayuntamiento, Ribeira, de simbología fascista y de homenajes a represores. Enriqueta, que es el máximo referente de la memoria en Marin, completaba la temática de esta edición hablando de su propia experiencia en la escuela franquista de los años 50.

Era el umbral para que, en la voz de Teresa Carro Sobral, perteneciente también a una familia represaliada y directiva del colectivo de memoria A Regaduxa de Vilaboa, se desgranen las peticiones de las asociaciones allí representadas y agrupadas en la Iniciativa Gallega por la Memoria.

Reivindicaciones de la IGM

La IGM denuncia la exclusión del estudio de la historia del levantamiento militar fascista contra la República, de la represión contra vidas y derechos durante la Dictadura (1936-1975) y de las pervivencias del franquismo en la transición y en el período posterior de la monarquía constitucional. Reclama que este estudio se haga desde una óptica gallega, insertada en el conocimiento de la evolución histórica del país en las primeras décadas del siglo XX y durante la II República, en el conocimiento y estudio de la devastación humana, social y política causada en él por el golpe militar y la Dictadura, y en la comprensión de las consecuencias institucionales, sociológicas e ideológicas que tuvo para la sociedad actual.

Aboga además porque la incorporación de estos contenidos y conocimientos tenga como referencia los tratados internacionales firmados por el Estado en materia de derechos fundamentales y las exigencias de las Naciones Unidas

En definitiva, reclama una enseñanza que asentado en el ejercicio del derecho personal y colectivo a la verdad, a la reparación, a la justicia y para garantizar la no repetición del franquismo, tenga en cuenta los siguientes aspectos:

  1. La enseñanza debe dejar de ocultar la verdad de la historia de los hechos que acontecieron en nuestro país, en la medida que son imprescindibles para comprender la realidad presente en cuanto es fruto de esos sucesos. Para eso debe incorporarse en el currículo el conocimiento de los crímenes del franquismo y la memoria de la resistencia contra este régimen opresivo.
  2. La enseñanza tiene que compensar y corregir una larga socialización y normalización de la represión franquista y de la impunidad de sus crímenes.
  3. La enseñanza debe promover los valores de respeto a los derechos humanos para lo cuál no puede excluir de sus contenidos la violación de estos que se han producido en nuestro país y analizar de manera crítica aquellos aspectos pendientes de abordar por el Estado en este ámbito y que tienen que ver con la impunidad, la no investigación de las desapariciones forzosas, la prescripción de crímenes contra la humanidad, etc…
  4. La enseñanza debe fomentar los valores democráticos para lo cuál es indispensable educar en la asunción del pluralismo político, en la defensa de las libertades civiles y del derecho de expresión y organización, en la apreciación positiva de la participación política y del compromiso social y combatir cualquier visión totalitaria y antidemocrática que justifique o haga apología de la represión de estos derechos fundamentales.

Como paso previo al acto central, la organización programó dos roteiros de memoria guiados respectivamente por Luis Bará, parlamentario y autor del libro “No des a olvido” y Matías Rodríguez de la Torre, maestro y guía habitual de la isla antes de que el actual gobierno de la Xunta vaciara San Simón de cualquiera contenido relacionado con el reconocimiento a las víctimas de la represión. Mismo le cambió la denominación de Isla de la Memoria, aspecto muy criticado por la IGM.

 

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